Lo podíamos leer la semana pasada en el Financial Times. Uno de los periódicos más influyentes en materia económica cargaba contra Zapatero por sus declaraciones triunfalistas en materia economía. El rotativo destacaba que aunque ese tipo de declaraciones es comprensible en los meses previos a las elecciones, el líder socialista no tiene motivos para el optimismo. Las razones que aporta el FT son claras. El cóctel que se obtiene al mezclar la alta inflación, la caída de los precios de la vivienda y el aumento del desempleo no parece augurar nada bueno. Una semana después de que el rotativo lanzara la advertencia, la bola española se desplomaba un 7% y cundía la alerta sobre la tan anunciada crisis económica. Lo positivo del FT es que, con independencia de que se comulgue con sus ideas, en su editorial planteaba una crítica constructiva. ¿Cómo hacer que España pueda mantener sus niveles de prosperidad? Llevando a cabo reformas estructurales similares a las que ha propuesto el presidente galo, Nicolás Sarkozy. En concreto, el Financial Times sugería evitar rebajas de impuestos “generosas”, eliminar las barreras a la competencia, expandir las tecnologías, promover la iniciativa empresarial, mejorar el sistema educativo, etc.

Parece que hay quienes se han sentido molestos no tanto por las recomendaciones sugeridas (parece haber un consenso en que España necesita llevar a cabo reformas estructurales), sino por el hecho de que se ponga a Sarkozy como ejemplo a seguir. Para muchos, Sarkozy es el máximo exponente de lo que nunca debería hacerse en política: decir una cosa y hacer justo la contraria. Gane quien gane las elecciones generales, esperemos que no desoiga los consejos que diversos expertos en materia economía realizan sobre este asunto. En concreto, podemos recomendar a nuestros políticos el brillante libro "The Guide to Reform", de Johnny Munkhammar, sobre cómo implementar reformas económicas exitosas.

Entradilla:
Lo podíamos leer la semana pasada en el Financial Times. Uno de los periódicos más influyentes en materia económica cargaba contra Zapatero por sus declaraciones triunfalistas en materia economía. El rotativo destacaba que aunque ese tipo de declaraciones es comprensible en los meses previos a las elecciones, el líder socialista no tiene motivos para el optimismo.