
El Fondo Monetario Internacional (FMI) apuesta por reducir el salario mínimo interprofesional (SMI) o las cotizaciones sociales que pagan las empresas para incentivar la contratación de los trabajadores más jóvenes, que soportan actualmente en España una tasa de paro de alrededor del 50%. Así se indica en el informe ‘Desempleo juvenil en las economías avanzadas de Europa: En busca de soluciones’.