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El Gobierno de Navarra ha publicado recientemente su informe anual de presentación de la región para inversores. Se trata de un documento que pretende ofrecer una visión clara y detallada de la economía foral con el objetivo de atraer inversiones a la región. Esta tarjeta de presentación resulta clave para que nos conozcan mejor y se puedan identificar los puntos fuertes de nuestra comunidad, por eso me permito sugerir otros aspectos que echo en falta.

A lo largo de 76 páginas, el informe incide en exceso de detalles como la composición de la deuda, su coste, vencimientos, etc… para terminar concluyendo que es la región menos endeudada de España y con una calificación crediticia AA(-). Supone un dato reseñable para todos los navarros, pero no imprescindible para un futuro inversor o emprendedor. Lo mismo aplica sobre el exceso de datos que detalla en cuanto al compromiso de la región con la sostenibilidad.

También se recalca el liderazgo en el bienestar de nuestra tierra con multitud de cifras al respecto: calidad y esperanza de vida, índice de pobreza, PIB per cápita, gasto en políticas sociales, etc… Hay que sentirse orgulloso de todo ello y es bueno indicarlo, pero cuidado porque no todos los datos poseen la misma relevancia. Un aspecto relevante: Navarra era en 2015 la comunidad autónoma donde se podía abrir un negocio con más facilidad, según el Doing Business, un aspecto importante, pero mucho me temo que desde la fecha de referencia hemos perdido unos cuantos puestos. Igualmente me parece de interés el hablar del mercado laboral y su cualificación, del peso de la industria en el PIB regional (los más industrializados de España) o el buen comportamiento de nuestra sanidad.

El informe, por el contrario, no menciona que Navarra cuenta con tres universidades de prestigio: la Universidad de Navarra, la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y la UNED. Estas instituciones no solo son focos de conocimiento y formación de calidad, sino que también atraen a miles de estudiantes de otras comunidades y de diversos países, generando un ecosistema de innovación y talento altamente atractivo para empresas e inversores. La vinculación de estas universidades con el tejido productivo navarro es fundamental para el desarrollo de sectores como la biotecnología, la automoción, las energías renovables, etc…

Otro detalle cuya presencia en el informe echo en falta es el tener un mapa con la disponibilidad de suelo industrial que se pueda ofrecer a las empresas que se quieran instalar. Terreno disponible en la actualidad y terreno que se podría utilizar en un tiempo determinado, con todos los equipamientos y características de cada uno de ellos. Navarra cuenta con una red de centros tecnológicos, de investigación y clusters sectoriales que favorecen la investigación y el desarrollo. Entidades como el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER), CNTA, Naitec, Navarrabiomed, o Aditech, por mencionar solo algunos, desempeñan un papel crucial en la conexión entre la investigación y la industria. Sodena actúa como un instrumento estratégico de apoyo financiero a empresas e inversores. Incluir estos aspectos mejoraría la imagen de Navarra como polo de innovación y emprendimiento.

Pero Navarra no es solo una región con potencial, sino que ya alberga un número significativo de multinacionales de diversos sectores. Empresas como Volkswagen, Siemens Gamesa, Acciona, General Mills o Florette operan en la comunidad, lo que demuestra la confianza que las grandes corporaciones tienen en su entorno empresarial. Conocer qué compañías y sus nacionalidades de origen están ya implantadas aquí puede ayudar a otras a dar el paso. En el informe solamente se indica que hay 125 multinacionales. Otro de los puntos que cualquier inversor quiere conocer es el de las infraestructuras, claves para la competitividad de la región. La foto actual no es muy buena, pero se hace necesario hablar de la apuesta del Gobierno de Navarra para conseguir que el año 2030 el Tren de Alta Velocidad (TAV) llegue a Pamplona a su nueva estación. Debemos indicar la conectividad actual del aeropuerto de Noain y señalar claramente la red de carreteras de la comunidad. Espero que dentro de unos años este aspecto, el de las infraestructuras y la conectividad, sea motivo de orgullo para todos y así se presente en el informe para inversores no más allá de 2030. Otras regiones nos llevan mucha ventaja.

Qué decir del sector agroalimentario establecido aquí y de lo que les ha favorecido la primera fase del Canal de Navarra, la ampliación de la misma y la ahora prevista segunda fase. Tenemos nuevas hectáreas regables y eso supone numerosas oportunidades para nuevos cultivos. Si somos la huerta de Europa hay que ponerlo en valor. Este sector ni se menciona.

Uno de los elementos más diferenciales de Navarra es su Convenio Económico, que otorga a la comunidad un régimen fiscal propio con capacidad normativa y de gestión tributaria y de financiación. Esta autonomía permite una mayor flexibilidad en la política económica y fiscal, facilitando un entorno más estable y predecible para las empresas. Aunque hay quienes niegan lo decisivo de este aspecto, resulta fundamental a la hora de comparar distintas regiones.

Si queremos vender Navarra a futuros inversores e intentar atraer emprendedores y talento debemos poner especial mimo en ello. Y no dejar de lado aspectos fundamentales que podrían marcar la diferencia a la hora de atraer capital y proyectos empresariales. Ojalá en el corto plazo esta tarjeta de presentación de Navarra pueda incorporar todos estos elementos, mostrando una imagen realista y competitiva de la comunidad. No estamos para perder oportunidades.

José María Aracama Yoldi. Vicepresidente del think tank Institución Futuro.