En el acto llevado a cabo en Gorraiz han intervenido el presidente de Institución Futuro, Javier Troyas; el director del Servicio Navarro de Empleo, José Luis Ruiz Ciruelos; el autor del informe y director de Institución Futuro y del Centro para la Competitividad de Navarra; Emilio Huerta, y el secretario general de la Confederación de Empresarios de Navarra, Javier Martinena.
El libro examina cómo se gestiona el capital humano en la industria navarra y elabora un diagnóstico para detectar sus puntos fuertes y débiles, y concluye que el modelo de organización de la producción y del trabajo entre las empresas navarras es "muy convencional" y "crecientemente obsoleto".
Las empresas navarras siguen compitiendo mayoritariamente basándose en la eficiencia y el aprovechamiento de las economías de escala, cuando hoy la innovación y la flexibilidad son los nuevos imperativos que la empresa tiene que satisfacer, si quiere ser competitiva.
Asimismo, la investigación propone una serie de recomendaciones que conduzcan a una mejora en la disponibilidad, cualificación y motivación del capital humano de la Comunidad foral.
El estudio cuenta con dos partes diferenciadas: la primera analiza la gestión del capital humano en las empresas navarras, y la segunda recoge las conclusiones de las ponencias de varios expertos que participaron en el Seminario de Innovación Organizativa del CCN, según ha informado el CCN en un comunicado.
Entre las principales conclusiones del informe se destaca que predominan entre las empresas los sistemas de organización orientados hacia la eficiencia, en lugar de hacia la creación de valor, y que se están extendiendo entre ellas las estructuras fuertemente jerarquizadas para coordinar y gestionar los procesos y actividades.
Además, hay una limitada cultura de cooperación interna en las empresas industriales navarras; las relaciones laborales en la empresa se basan más en el conflicto que en la cooperación, y no hay una suficiente consideración hacia el capital humano, sino que existe más administración del personal que estrategias innovadoras de gestión de las personas.
Teniendo en cuenta los obstáculos que existen en el tejido industrial navarro para avanzar más rápidamente en el desarrollo de nuevas estructuras empresariales más flexibles y competitivas, las propuestas que se plantean son variadas.
Entre ellas, el informe apunta que las empresas navarras deben desarrollar nuevas estrategias competitivas, poner el énfasis en la innovación permanente y en la flexibilidad de las actividades y procesos, y deben estar preparadas para competir en el mundo convirtiéndose en competitivas sobre la base de la mejora de la productividad y la internacionalización de sus actividades.
Además, se debe cultivar un capital humano más formado, una prioridad estratégica en la empresa y la sociedad navarra; hay que establecer un nuevo reparto de riesgos entre empleadores y empleados y fomentar el compromiso y la responsabilidad de los empleados; y por último avanzar rápidamente en el diseño e implantación en las empresas navarras de nuevos sistemas de organización de la producción y del trabajo.