ABC.es, 13 de junio de 2011
Juan José Dolado, catedrático de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid
Dolado, quien ha pronunciado hoy en Pamplona la conferencia titulada “La (eterna) reforma laboral en España: mitos y propuestas”, organizada por Institución Futuro, ha señalado a Efe que, por tanto, es preciso que haya sindicalistas en los consejos de administración para que “se controle” mejor cuáles son los beneficios de la empresa si se va vincular a ellos los salarios.
Ese control sindical desde los consejos de administración, ha apuntado Dolado, es necesario porque los salarios bajan en épocas de crisis para evitar que haya despidos pero luego, ha destacado, no se incrementan cuando hay beneficios. El catedrático ha declarado que desde 1984 España ha aprobado seis o siete reformas y "cada una siempre es la última", pero en realidad "han servido para poco", ya que "han servido para introducir cambios en la dirección adecuada, pero manteniendo los derechos adquiridos de los que ya estaban dentro e imponiendo condiciones para los nuevos". De esta forma, a su juicio, se crean dos categorías de trabajadores, los nuevos y los establecidos: "Es como si en una liga de fútbol cuando ganan unos la victoria vale seis puntos y cuando ganan otros cuenta uno, o que unos jugaran con doce y otros con diez". El resultado de las reformas, ha asegurado, es que "hemos sido los campeones del mundo" en la creación de empleo en los años de lo que ha llamado la "belle epoque", en los que se logró converger a la tasa de paro europea -el 8 % en 2007-, pero "en dos años hemos vuelto nuevamente al 21,3 %".

"Es como una persona bulímica que come mucho y luego lo vomita todo; ése es nuestro mercado laboral", ha subrayado Dolado.

Las reformas laborales aplicadas en España, según Dolado, han sido "muy bienintencionadas" pero "completamente insuficientes" y la última de ellas "ha sido bastante fracaso", como lo será a su juicio la de la negociación colectiva, porque "deja a los zorros dentro del gallinero".

En ese sentido, ha aseverado que el Gobierno español quiere que todas las reformas dependan del acuerdo entre patronal y sindicatos, pese a que ambos "ganan mucho en el actual sistema de negociación colectiva, a costa de los grandes perdedores, que es el resto de la sociedad española".

Dolado ha considerado que el principal problema del actual modelo de negociación colectiva es la prevalencia de la regulación laboral a nivel provincial y ésa, ha indicado, es una "herencia del franquismo".

Para el franquismo, ha explicado, "la provincia era la 'unidad de destino en lo universal' y, aunque no había negociación colectiva legal, los sindicatos verticales negociaban a nivel de provincia", una tendencia que "se heredó cuando los sindicatos salieron a la superficie".

Desde entonces, ha agregado el catedrático, se ha llegado a una situación en la que el 70 % de los trabajadores están acogidos a convenios provinciales y "esos sabemos los economistas que son los peores".

En opinión de Dolado, una negociación muy descentralizada en las empresas o muy centralizada a nivel nacional "es la que funciona", pero la que no lo hace es "la de nivel intermedio" o provincial.