Acceso a la noticia

La Fundación Cotec acaba de publicar el Mapa del Empleo Tecnológico 2026, una herramienta que permite medir la especialización tecnológica del mercado laboral español. Así, el porcentaje de empleados en áreas tecnológicas sobre el total de afiliados era, en 2025, del 10,6% en Madrid, seguida de Navarra (10%), País Vasco (9,8%) y Cataluña (9,1%), todas por encima de la media nacional (6,9%).  Por contra, tanto Canarias, Extremadura y Baleares registraron cifras de empleo tecnológico por debajo del 3%.

Entre 2015 y 2025 el peso del empleo tecnológico creció en todas las CCAA, aunque de manera desigual. Madrid y Cataluña lideraron el avance, mientras que Navarra presentaba una posición singular: pese a situarse entre las regiones con mayor peso de empleo tecnológico, su avance en la última década ha sido comparativamente muy limitado, de los más bajos del país.

Como indica el Think Tank navarro, el empleo tecnológico ha crecido en todas las CCAA entre 2015 y 2025, aunque de forma irregular. En términos relativos, destacan Canarias (74,0%), Extremadura (67,3%) y Andalucía (66,4%), impulsadas en gran medida por su bajo punto de partida, lo que no evita que sigan situándose en los últimos puestos por peso del empleo tecnológico. Por su parte, Madrid y Cataluña combinan altos niveles y crecimientos significativos (54,9% y 42,7%), consolidando su liderazgo y ampliando su ventaja relativa. Entre las regiones con mayor especialización, Navarra y el País Vasco mantienen posiciones destacadas, pero con avances más moderados, lo que apunta a una cierta pérdida de dinamismo relativo frente a los territorios líderes.

El crecimiento del empleo tecnológico entre 2015 y 2025 define una configuración territorial claramente segmentada entre regiones. Madrid y Cataluña se sitúan en el cuadrante de liderazgo reforzado, combinando altos niveles de especialización con incrementos significativos, lo que consolida su posición dominante.

Por el contrario, Navarra, Aragón y, en menor medida, el País Vasco se encuadran en una situación de liderazgo estancado: parten de niveles elevados, pero muestran avances más limitados, lo que apunta a una pérdida de dinamismo relativo.

En la parte inferior, regiones como la Comunidad Valenciana o Andalucía avanzan en convergencia al combinar alto crecimiento con niveles aún incipientes. El resto de regiones siguen rezagadas, reflejando divergencias persistentes en la estructura productiva.

El empleo tecnológico en Navarra ha crecido en la última década, pero de forma concentrada. La fabricación de maquinaria y equipo lidera la lista, seguida de programación y de la industria farmacéutica. Por el contrario, sectores como el de material eléctrico o las telecomunicaciones pierden afiliados.

Institución Futuro subraya que el peso del empleo tecnológico es un aspecto importante que determina, en parte, el crecimiento y la productividad de un territorio. Es decir, no se trata solo de tener más empleo, sino de qué tipo de empleo estructura una economía. En este sentido Navarra mantiene una posición sólida en empleo tecnológico aunque muestra señales de estancamiento relativo: su menor dinamismo y la concentración del crecimiento en pocos sectores contrastan con el avance más intenso y diversificado de Madrid o Cataluña.