Entre enero y abril de 2024 el Gobierno de Navarra celebró, a través del departamento de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, un proceso participativo para la elaboración de la Ley de Industria Navarra. Institución Futuro, en su afán por colaborar a la mejora socio-económica de Navarra y de sus ciudadanos y empresas, estuvo presente en todas y cada una de las reuniones celebradas (27 en total, divididas en nueve áreas temáticas). Tras presentarse el borrador de la Ley, el Gobierno ha abierto el proceso de participación ciudadana. Dada la importancia de la citada Ley para la economía y la empresa navarra, el think tank se posiciona y opina sobre la misma con el objetivo de mejorarla y que resulte lo más útil posible.

 

 

Aunque resulta digno de mención el proceso participativo llevado a cabo por el departamento de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial a la hora de elaborar la Ley Foral de Industria y de Fomento Empresarial, y a pesar de que Institución Futuro ha participado en dicho proceso, el think tank no se siente representado en el texto.La Ley resulta abrumadora por la enormidad de temas incluidos, por lo prolijo de su desarrollo y por la falta de carácter normativo. Se asemeja más a un Plan que propiamente a una Ley. Por otra parte, se detectan inconsistencias entre preceptos de la propia Ley y legislación sobre materias ya reguladas por otras Leyes forales.

Una vez analizado el borrador, no se identifican unos objetivos concretos y cuantificables que debieran enmarcar la Ley.

El texto establece reiteradamente que el futuro de la industria y el fomento empresarial de Navarra solo pasa por la digitalización y la transición ecológica (enunciada de muy diferentes maneras). Sin embargo, desde el punto de vista de Institución Futuro la digitalización es un instrumento para el desarrollo, no un objetivo, y la transición ecológica es una de las partes, importante qué duda cabe, del futuro de la industria en Navarra, pero no es el todo.

El futuro de la industria de Navarra debería medirse por su crecimiento en Valor Añadido Bruto y por la generación de empleo de calidad. Sin embargo, echamos en falta herramientas para que el Gobierno de Navarra pueda identificar proyectos de Alto Valor Añadido.

A pesar de que dos de las áreas tratadas en el proceso participativo (con grupos de trabajo propios) fueron la fiscalidad y las infraestructuras, ambos temas quedan excluidos de la Ley. A falta de un análisis exhaustivo del Proyecto de Ley de Medidas Tributarias para 2025, no parece que éste incluya las medidas tratadas referentes a la industria en el proceso participativo en materia fiscal.

Sobre las infraestructuras, el departamento no ha considerado oportuno incluirlas en la Ley, a pesar de su relevancia. La Ley tampoco trata temas como el empleo o las infraestructuras energéticas (repotenciación de polígonos). Sin embargo, la Ley entra en materias que no puede regular, como por ejemplo de índole laboral, financiero o de materias sectoriales.

En definitiva, la ley abarca los ámbitos de industria y de fomento empresarial pero no recoge aspectos que sustancialmente vaya a estimular la empresa. Es decir, no consideramos que suponga un cambio de paradigma ni que vaya a cambiar la forma de trabajar de las empresas, sean industriales o no. Tampoco se identifica una especificidad propia de la región.

Concluyendo, a la vista del texto de este borrador de Ley Foral de Industria en Institución Futuro reflexionamos sobre el hecho de que una Ley de Industria y Fomento Empresarial en Navarra solo tendría sentido si fuese un instrumento normativo que sirviese como verdadera palanca para relanzar, en términos absolutos, el vital sector industrial de la Comunidad Foral y, en paralelo, incentivar la aparición o llegada de nuevos emprendedores, capital e inversores.

En torno al texto normativo presentado cabe, en consecuencia, hacer las siguientes preguntas ¿Va a conseguir, no solo un incremento absoluto del Valor Añadido Bruto de la industria en Navarra sino, aunque sea, mantener su status actual? ¿Van a florecer nuevos empresarios industriales? ¿Va a propiciar un verdadero crecimiento sano de la productividad, y con ello de la competitividad de la industria foral? ¿Mejorará el empleo de calidad gracias a esta nueva norma?…en definitiva, en Institución Futuro pensamos honestamente que ninguna de estas preguntas y otras equivalentes pueden tener una respuesta medianamente afirmativa a partir de que se aprobase esta Ley Foral con el enfoque y contenido en que está planteada. Es por ello que desde Institución Futuro proponemos una reconsideración general de los parámetros de esta propuesta de Ley Foral.