
Leíamos hace poco en Tendencias 21 que la introducción de tecnologías en las empresas ha hecho aumentar la productividad de los trabajadores y ha transformado el modo de funcionar en las compañías. Ann Bartel y Casey Ichniowki, profesores de economía de la Universidad de Columbia, han estudiado el impacto de las TIC en un área tan concreta como las fábricas de válvulas. Así, "los trabajadores de las fábricas de válvulas en las que sí se han incorporado las TI se han visto obligados usar más la matemáticas, a resolver problemas y a trabajar en equipo. Esto las ha hecho competir de un modo diferente, permitiéndolas adoptar nuevas estrategias de negocio".
De igual modo, "estos cambios significan que invertir en TI hace que los jefes y los trabajadores se tengan que enfrentar a nuevos retos para dirigir organizaciones esencialmente diferentes. No se trata sólo de instalar nuevo equipamiento". Pues bien, si el uso de las tecnologías parece tan beneficioso, ¿no deberían los jóvenes familiarizarse con ellas a una edad temprana? Varios informes de la OCDE reconocen que el uso del ordenador y de Internet por parte de estudiantes mejora sus resultados académicos. Sin embargo, según el informe Las tecnologías de la información y la comunicación en la educación , publicado por CNICE y la empresa pública Red.es, “más del 80% de los estudiantes de la ESO no usa nunca o casi nunca el ordenador en la mayoría de las materias”. Dado que habitualmente los centros sí cuentan con ordenadores, la mayoría de ellos con acceso a Internet, el reto consiste en integrarlos en el proceso de enseñanza de cada materia.