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Casi 16.000 solicitudes presentadas en la delegación de extranjería de Navarra en el año 2024. Y tan solo 13 funcionarios resolviendo las solicitudes. 13 de los teóricos 24 puestos que deberían estar cubiertos. Hagan ustedes las cuentas. Actualmente, la resolución de un permiso puede tardar una media de 6 meses desde la solicitud, y la situación no tiene pinta de mejorar. El 20 de mayo entra en vigor el nuevo reglamento de extranjería, que posibilita que ciudadanos extranjeros puedan realizar su solicitud habiendo residido únicamente 2 años en España, lo que se va a traducir en un mayor número de solicitudes que con toda probabilidad van a generar que el actual colapso de la oficina vaya en aumento.

Vaya por delante que ni una pega se puede poner a los funcionarios que ahora trabajan en la delegación. Gente profesional cuyo único objetivo es poder resolver los expedientes a la mayor celeridad posible y que, además, sacan tiempo para resolver dudas y consultas de particulares y de profesionales como un servidor. Pero el ratio personal / número de solicitudes hace inviable que las solicitudes puedan ser resueltas en el plazo legal. Y no sólo los extranjeros son los perjudicados; hay muchísimas empresas de Navarra que están a la espera de las resoluciones para poder contratar empleados a los que les han ofrecido un puesto de trabajo.

Pero es que, además, los funcionarios de la delegación se enfrentan a una discriminación y desigualdad salarial, con sueldos inferiores a los de otros organismos de la Administración General del Estado y percibiendo retribuciones inferiores a los destinados en oficinas de extranjería de otras provincias. Este conjunto de circunstancias hace que la delegación de extranjería de Navarra no sea un destino atractivo para funcionarios que obtienen una plaza. Si se le añade el coste de la vida en Navarra, sistema impositivo, etc… no hay ningún atractivo para elegir una plaza en la delegación de Navarra. De ahí que haya 11 plazas sin cubrir y que no se pueda ofrecer un servicio adecuado.

De nada sirve aprobar un nuevo reglamento que reduce los plazos para poder solicitar un permiso de residencia y elimina ciertas barreras burocráticas si no va acompañado de un refuerzo de personal importante no sólo en la delegación de extranjería de Navarra, si no en todas las delegaciones de España. Porque lo único que se va a conseguir es que se colapse todavía más un sistema que ya está colapsado y que no da abasto. Por ahora, los funcionarios de la delegación de extranjería han iniciado una serie de protestas semanalmente para dar visibilidad a su situación, pero como la Delegación del Gobierno de Navarra no tome cartas en el asunto y refuerce la plantilla, las protestas derivarán en huelga. Una delegación con el personal suficiente para resolver los expedientes beneficia a todo el mundo. Los funcionarios pueden resolver los expedientes en el plazo legal y con un tiempo dedicado a la instrucción adecuado. Los extranjeros obtienen su regularización y las empresas pueden incorporar en sus plantillas mano de obra muy necesaria en determinados sectores. En resumen, los contribuyentes merecemos un buen servicio, ágil y eficiente, y la administración tiene los recursos para solucionar este grave problema. Confiemos en que lo haga.

Pablo Ruiz Muneta. Abogado, socio de IQL Abogados Extranjería y miembro de Institución Futuro