
Las habilidades socio-emocionales como la perserverancia, la socibilidad o la autoestima se consideran de gran importancia para los jóvenes, pero no así el saber cómo conseguir desarrollar dichas habilidades. Este informe de la OCDE realiza un repaso de los principales programas implementados en varios países para detectar qué funciona (y qué no) en el desarrollo de las habilidades sociales en los jóvenes.