Boletín 7 Días CEN, 24 de septiembre de 2010
Conferencia con Carlos Ocaña, Secretario de Estado de Hacienda
“Si queremos ayudar a la recuperación, debemos ayudar a las empresas a ser competitivas”, para lo que son necesarias reformas en el sistema, según reconoció el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, en la conferencia “Los retos de la política económica en España”, que organizó Institución Futuro, dentro de su ciclo “Respuestas ante la crisis”, en la sede de la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN).

El secretario de Estado explicó la situación económica, que definió como “muy complicada”, aunque “los datos macroeconómicos de este año son mucho mejores que los del pasado”, apuntó. Situación actual que, como consideró, requiere de austeridad en el gasto público y reformas estructurales. En su análisis, Ocaña señaló que “la mayor crisis global desde la Segunda Guerra Mundial” ha puesto de relieve “grandes desequilibrios”, como los que han supuesto la burbuja inmobiliaria y la financiera.

Actualmente, “los déficit de los países son uno de los mayores escollos para salir de la crisis”, indicó Ocaña, “después de que la política económica frente a la crisis hayan sido los estímulos fiscales, los rescates de entidades financieras y la reforma global del sector financiero”. Según advirtió el secretario de Estado, esa reacción a la crisis se ha reflejado en un rápido deterioro de las “cuentas públicas”. A este respecto, calificó de “insostenible” la cifra de un 11% de déficit con la que cerró España su ejercicio de 2009.

La deuda, a su vez, se tradujo en “grandes tensiones en los mercados”, que han complicado “enormemente” el acceso al crédito de “grandes países”, señaló Ocaña, que también subrayó que “es difícil exagerar la importancia que tiene que los mercados financieros se paralicen”. De esta forma, el secretario de Estado contextualizó las “medidas excepcionales” que ha habido que tomar para conseguir que el déficit público sea del 3% en 2013 (pasando por el 6% en 2011).

"Ajustes ineludibles"

Sin embargo, Ocaña también quiso poner de relieve que “el Gobierno ya era consciente de la necesidad de reducir el déficit antes de que se produjeran estos acontecimientos”, y se refirió a medidas tomadas en 2009 como la “retirada de parte de estímulos fiscales” o la decisión de elevar el IVA (se decidió en el otoño del año pasado). “Los hechos han confirmado que estos ajustes eran ineludibles”, afirmó el ponente. Dicho esto, reconoció que “los acontecimientos han convertido esa necesidad en una urgencia”, y se refirió a las medidas de recorte aprobadas en mayo, que incluían políticas como la bajada del 5% de la retribución de los funcionarios.

Además, anunció que en el Consejo de Ministros de hoy se presentarán los Presupuestos Generales para 2011, que incluyen una reducción del techo de gasto del 8% respecto a los anteriores. “Les quiero trasladar la idea de que la consolidación fiscal se encuentra avanzada para corregir esta situación”, afirmó Ocaña ante el auditorio, que, dicho esto, aseguró que “estamos haciendo los deberes”. Aún y todo, recordó que también confía en “que exista voluntad política”, para que las Comunidades Autónomas recorten gastos. Esto lo apuntó “dejando a un lado los servicios básicos (sanidad o educación)”, aunque también reconoció que en esos servicios también habrá que “ser mejores gestores y aumentar la eficiencia”.

Ajuste fiscal con “más efecto en la equidad, que en la potencia recaudatoria”

“Hay un debate acerca de si todos estos esfuerzos de consolidación fiscal se pueden hacer sin aumentar los ingresos”. Sin embargo, en materia de impuestos, “las decisiones cuantitativamente más importantes ya se han tomado”. De manera, que “se va a corregir el déficit más por la vía de ajuste del gasto que por la de aumento de los ingresos”, aseguró Ocaña.

Sin embargo, también reconoció que “aún vamos a hacer algún ajuste” en esta materia, aunque tendrá “más efecto en la equidad, que en la potencia recaudatoria”. Al día siguiente de estas declaraciones, el Gobierno confirmó que los Presupuestos Generales para el próximo año incluirán una subida del IRPF del 43% al 45% a las rentas superiores a 120.000 euros.