Diario de Navarra, 11 de diciembre de 2011
Entrevista a Belén Goñi, directora general de Institución Futuro (por Marialuz Vicondoa)
En plena transformación del escenario de las empresas públicas de Navarra, Belén Goñi Alegre (Pamplona, 1967) se ha incorporado a la empresa privada después de varios años de experiencia en sociedades públicas. No es la primera vez que toca el ámbito privado porque antes de ANAIN (Agencia Navarra de la Innovación), donde fue directora general desde 2005 a marzo de 2011, y CEIN (Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra), donde fue directora gerente en 2000, había trabajado en la multinacional Continente durante siete años.

Por eso habla de ambos sectores con conocimiento de causa. Desde ANAIN, estuvo en el equipo directivo del Plan Moderna y el Plan Tecnológico de Navarra. Es, desde el pasado septiembre, directora general de Institución Futuro (IF), el think tank navarro cuya actividad, reconoce, es difícil de explicar y sobre la que dice con humor que en más de una ocasión ha asistido a la confusión de esta institución con la ONG Nuevo Futuro.

¿Cómo le explica a sus hijas en qué trabaja su madre?

Son muy pequeñas (7 y 4 años). Pero sí que al cambiar mi perfil en Linkedin recibí un aluvión de mensajes de amigos preguntando qué es IF. Lo explicaba pero no se entendía bien, porque casi todos se dedican a la empresa, a lo concreto. Cuesta hacerse cuando llegas al mundo de las ideas porque parece que no da frutos inmediatos. Pero todo el mundo entiende que las ideas mueven montañas, que las ideas alguien las tiene y que tirado de ideas se puede hacer algo bueno. Casi todas las cosas parten de ideas.

Bueno, y ¿para qué sirve IF?

El think tank es un fenómeno anglosajón. IF pretende traer ideas y con ellas elaborar propuestas innovadoras que ayuden al a mejora socioeconómica de la región en la que se mueve. Las ideas y las propuestas intentas trasladaras a quienes pueden ponerlas en marcha. También intentamos movilizar a la sociedad civil para que participe, opine.

Acceso íntegro a la entrevista