Uno de los temas que con más asiduidad está apareciendo en los medios de comunicación es el asunto de la reforma del sistema de pensiones en España. La crisis económica que vivimos y sus consecuencias y, sobre todo, el trepidante envejecimiento de la población española, son algunos de los motivos que hacen peligrar la sostenibilidad del sistema y acucian a su reforma.
La propuesta del Gobierno de ampliar la edad de jubilación de los 65 hasta los 67 años para hacer viables las pensiones del futuro está levantando ampollas. Los hay que creen que la edad de jubilación debería ampliarse aún más; y también hay que piensan que la medida es totalmente inoportuna. En Navarra, diversos sectores han opinado al respecto, y un interesante artículo publicado en Diario de Navarra recogía la posición de varios de ellos:
-Los principales sindicatos han mostrado su oposición más radical. Juan Goyen, secretario general de UGT, declaraba que “alargar dos años la vida laboral no soluciona los problemas que tiene actualmente el mercado. De hecho, supone un recorte de los derechos de los trabajadores que carga sobre sus espaldas las consecuencias de la crisis que atravesamos”. Por su parte, José María Molinero, secretario general de CCOO, indicaba que “éste no es momento de una medida de estas características; el sistema tendrá que buscar otras fórmulas alternativas para generar ingresos”. Para ELA, la propuesta va a suponer “nuevos retrocesos sociales” y LAB cree que la medida no tiene ni justificación económica ni social.
-La Confederación de Empresarios de Navarra (CEN), en boca de su presidente, José Manuel Ayesa, aprobaba la medida, pero con matices: "compartimos, en la línea de la CEOE, la fórmula de aumentar la edad de jubilación y equilibrar el sistema de pensiones, pero entendemos que no se puede hacer de forma indiscriminada. Exige un proceso selectivo que estudie casi cada caso”.
-Por su parte Marta Vera, directora general de la Cámara de Comercio, se planteaba incluso si la ampliación de dos años serían suficiente para asegurar la viabilidad de pagos de la caja común de la Seguridad Social: “Se trata de una medida impopular y dolorosa, pero necesaria. Hay que aplicar algo si queremos que nuestro sistema y la pirámide de población que tenemos, se sostenga”.
–Mario Gaviria, sociólogo navarro, interpreta la reforma como un cambio estructural del sistema: “La esperanza de vida es cada vez más larga y la capacidad física e intelectual de la persona cada vez llega más lejos, aunque también es cierto que estoy hay que afirmarlo con reservas”.
En medio de este debate merece la pena leer el informe “El sistema de pensiones: propuesta para una reforma necesaria” del Círculo de Empresarios publicado el verano pasado sobre esta materia. Éste proponía un modelo mixto, en el que el sistema de reparto vaya introduciendo crecientes niveles de capitalización. El sistema propuesto se basa en tres soportes. El primero, las pensiones básicas, enfocadas a garantizar un nivel de vida mínimo, que funcionaría como un sistema público de pensiones de reparto. El segundo, un sistema de capitalización obligatorio al que contribuyeran empresarios y trabajadores para aquellos empleados con ingresos por encima de un nivel determinado. Y el tercer pilar correspondería al ahorro individual voluntario en planes de pensiones, como complemento a sus pensiones, que debería fomentarse con un tratamiento fiscal que motivase este ahorro.
Leer más