“Las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo y la posterior convocatoria de elecciones generales para julio han dado paso a un escenario muy complicado en Navarra, donde los partidos se van a ver avocados a pactar para poder formar Gobierno.

Sin entrar en disquisiciones sobre quién llegará finalmente a presidir Navarra, desde Institución Futuro creemos que el nuevo gobierno debe ser consciente de la situación económica que se va a encontrar. Sin un buen diagnóstico no se podrán poner en prácticas las políticas adecuadas. Déjenme que  les ofrezca dos datos.

El primero: la Comunidad Foral no ha recuperado la tasa de desempleo previa a la covid-19, como sí lo han hecho el País Vasco, La Rioja o Aragón. Hace años prácticamente todos los navarros que deseaban trabajar lo hacían, pero ahora, con una tasa de paro del 12,1% somos la novena región española con más desempleo, acercándonos peligrosamente a la vergonzosa media nacional del 13,3%, la más alta de toda la Unión Europea.

Y el segundo dato que habrá que tener en cuenta: la deuda pública pér cápita en Navarra, que aunque con ligeros descensos en esta legislatura, a día de hoy cuadriplica a la que marcamos hace veinte años. Esa deuda es un signo inequívoco de que el Gobierno de Navarra ha seguido inmerso en una espiral de gasto excesivo que pagarán las generaciones futuras.

Pese a quien le pese, Navarra está perdiendo fuelle económico y competitividad. Ojo con caer en la autocomplacencia. Los ciudadanos merecemos conocer toda la información y tener dirigentes que actúen con criterio”.

Institución Futuro
Share This