
Lo anunciaba hace poco la OCDE: la activación laboral para incitar a todos los parados a volver al mercado de trabajo y la educación son sus recetas frente a la crisis del empleo. En esa línea de actuación, CCOO Navarra presentó hace unos días su propuesta de un Plan Navarro de Formación Profesional. Su secretario de Formación, Empleo y Política social, Manuel Rodríguez, apuntaba la necesidad de que de que la educación sea la base sobre la que construir un nuevo modelo productivo “más competitivo y de mayor calidad”.
La propuesta que lanzó CCOO se basaba en unos ejes críticos:
1.Diseño e Impulso de políticas que aminoren el fracaso y el abandono escolares.
2.Mejorar las competencias transversales: “El respeto a la diversidad, la igualdad de oportunidades, el respeto a la mejora medioambiental, las competencias en idiomas… son instrumentos de desarrollo personal y social fundamentales que hay que incorporar”.
3.Mejorar la FP reglada: “Es preciso que se interrelacione y se implique mucho más con el mundo productivo; la formación profesional no puede vivir en paralelo a nuestro mercado de trabajo”.
4.Desarrollo en Navarra del Sistema de Cualificaciones y Formación Permanente ya regulado en el ámbito estatal. En este epígrafe, CCOO de Navarra ha definido tres líneas de actuación a su juicio claves:
– Desarrollo de la red de información y orientación que el Servicio Navarro de Empleo está a punto de poner en marcha “pero que debería ser para el conjunto del sistema”. Se trata de una red que permite acceder tanto a información como a procesos de orientación.
– Articulación de la red de centros de formación comentada líneas arriba, “donde cada uno aporte su especialidad, sus posibilidades, desde un marco de coordinación”.
– Puesta en marcha la Agencia de Acreditación de las Competencias: “Para acreditar el saber hacer de los trabajadores y trabajadoras”. CCOO entiende que debe ser flexible, ágil y adecuada a la realidad; y que “tiene que tener una ubicación directa en el mercado de trabajo”.
5.Definición del papel de la negociación colectiva en el sistema de cualificaciones: “No puede estar al margen: tenemos que comprometernos en hacer real el sistema de cualificaciones en el marco de las relaciones laborales”.
El secretario general de CCOO Navarra, José María Molinero, estuvo hace un tiempo impartiendo un seminario en el Centro para la Competitividad de Navarra. En él se habló precisamente sobre la crisis económica y la necesidad de aumentar la inversión en educación y formación, para resolver el elevado abandono escolar y mejorar la Formación Profesional, para que se adecúe a las necesidades de la empresa.
Asimismo, el Centro para la Competitividad de Navarra publicó el informe Invertir en las Personas: Formación y Productividad en Navarra, en el que se detectaban las principales debilidades del sistema de Formación Profesional Reglada en Navarra:
• La necesidad de desarrollar una oferta formativa relacionada con la demanda local.
• Adaptar mejor el sistema educativo a las necesidades de la población adulta.
• Conseguir un mayor reconocimiento para la Formación Profesional Reglada y aumentar el número de alumnos que la cursan.
• Mejorar la calidad de la formación ofrecida y una mayor flexibilidad que permita un proceso de ajuste continuo entre necesidades.
Y también se planteaban una serie de propuestas para el debate, centradas en reducir la complejidad del sistema de formación profesional y en aumentar su atractivo:
• Para reducir la complejidad organizativa del sistema de Formación Profesional (reglada y continua) y hacerlo más transparente y evaluable, se propone la creación de una Agencia Pública que asuma íntegramente las competencias de la Formación Profesional Reglada y Continua que hoy se gestionan desde distintos departamentos del Gobierno. De esta forma se mejoraría la planificación, implementación y control de las políticas educativas y actuaciones que se realizan.
• Para hacer más atractiva la oferta a los estudiantes se sugiere la creación de campus “profesionales” de ciclos medios y superiores.
• Se considera importante el desarrollo, hasta ahora experimental, de los Centros Integrados que, además de proporcionar formación profesional, ocupacional, continua y orientación profesional, están obligados a acreditar las competencias profesionales adquiridas mediante la experiencia laboral y el aprendizaje no formal, y realizar acciones de transferencia tecnológica y desarrollo de actividades de innovación en colaboración con empresas, universidades y agentes sociales.
• Otra de las propuestas es la redefinición de los Permisos Individuales de Formación. Para ello se sugiere la implementación de las Cuentas Individuales de Formación (Individual Learning Accounts) basadas en el principio de que los individuos son los que mejor conocen sus necesidades de formación. A través de este tipo de programas se espera que los participantes se conviertan en consumidores de educación más exigentes, garantizando la mejora del nivel y la adecuación de la oferta de formación.
• Se considera positivo extender mucho más los aspectos de formación a la negociación colectiva, con una mayor implicación de directivos y empleados, en la planificación, ejecución y control de las estrategias de formación.
• Además, se propone ejecutar acciones y programas similares a los desarrollados en el Reino Unido con notable éxito: “Investors in People”, un sistema de acreditación de las empresas formadoras, que pretende incrementar la cantidad y calidad de la formación proporcionada por las empresas a sus empleados.
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