
En alguna otra ocasión ya hemos mencionado en este blog el Plan Moderna. Como sabrán, pretende elaborar un nuevo modelo económico para Navarra. Tiene como finalidad aportar una visión de cómo debería ser la Navarra del futuro para afrontar los desafíos planteados por las nuevas condiciones de la economía global en una sociedad basada en el conocimiento.
Las últimas noticias sobre éste, aparecidas hace pocas semanas, indican que el Gobierno de Navarra ya ha trazado el nuevo modelo económico para la Comunidad foral. Éste se basa en la productividad y no tanto en el empleo, como el actual, para lograr una mayor riqueza a distribuir entre la población, en un entorno más equitativo y sostenible. Según el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra, Álvaro Miranda, hacía falta un cambio de paradigma económico que se tradujera en hechos.
El Plan busca incidir en la prosperidad (para que Navarra esté entre las veinte regiones más ricas de Europa, ahora está en el puesto 34), mantener y mejorar el alto nivel alcanzado de calidad de vida y la sostenibilidad. Los sectores estratégicos identificados son la economía de la salud, la economía verde y la economía del talento. Con su potenciación se pretenden crear 77.000 empleos hasta 2030 y que el trabajador navarro produzca un 40 por ciento más. En conjunto, se calcula que ese cambio va a aumentar la riqueza de Navarra en más de 12.000 millones de euros.
Ahora se entra en la fase de diseño del plan de acción, en el que participarán más de 120 agentes sociales. Como muchos de nuestros lectores sabrán, hasta llegar a la plasmación de este modelo, el Plan ha tenido varias fases:
En octubre de 2008 se presentó una encuesta realizada mediante 1.500 entrevistas telefónicas a residentes en la Comunidad Foral en las que se preguntaba a los encuestados sobre diversos aspectos de la economía navarra. En él destacaba que existe un alto nivel de satisfacción con el desarrollo económico alcanzado, y destaca sobre todo la sanidad y las infraestructuras. La innovación, la educación y la preparación de los trabajadores recibían una nota media, y las áreas menos satisfactorias se correspondían con la creación de nuevas empresas y la capacidad de exportar.
Esa encuesta subrayaba, además, que Navarra está “bastante preparada” para afrontar el futuro económico, y las cuestiones más importantes para el futuro son la preparación de la gente, el desarrollo industrial y la investigación. Sobre cuáles son los puntos fuertes de Navarra para afrontar el futuro, no existe unanimidad, aunque las opciones más elegidas son la capacidad de trabajo de los navarros, el desarrollo industrial, la preparación de la gente y la investigación. Los sectores detectados con mayor proyección en la Comunidad Foral son las energías renovables y los servicios personales, seguidos de las nuevas tecnologías, industria agroalimentaria, investigación científica y negocios relacionados con la salud o la educación.
En conjunto, los navarros encuestados son optimistas, debido a la confianza general existente en Navarra, al buen desarrollo alcanzado en la actualidad y a la capacidad de los navarros. Eso sí, casi la mitad de los navarros considera que hace falta un cambio económico y de desarrollo importante. Estos cambios deben estar liderados por el conjunto de los agentes sociales, políticos y económico s, en primer lugar, y por el Gobierno de Navarra, en segundo.
Entre enero y marzo de 2009 se celebraron reuniones con un grupo de 33 expertos, procedentes de diversos ámbitos socio-económicos para debatir sobre el modelo económico deseable. Entre esos expertos se encontraban varios relacionados con Institución Futuro: José Antonio Sarría, vicepresidente, Emilio Huerta, director y Miguel Canalejo y Antonio Catalán, miembros de la comisión consultiva de Institución Futuro. Tras dichos encuentros se pusieron de relieve su diagnóstico, que ha llevado a la plasmación del actual Plan.
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