Seguro que muchos estudiantes españoles han oído esta frase en boca de sus profesores. Prueba de ello son los resultados hechos públicos esta semana sobre el informe PISA 2006, que confirman una vez más los resultados mediocres de nuestro sistema educativo. Tanto en ciencias como en matemáticas y lectura, España sigue estando ligeramente por debajo de la media de la OCDE. Además, en lectura retrocedemos 20 puntos entre 2003 y 2006, al bajar la media de 481 a 461. En matemáticas también retrocedemos, aunque lo hacemos en sólo 5 puntos. Éste es el primer año en que Navarra participa con una muestra representativa, para así poder tener unos resultados más detallados sobre el sistema educativo foral y crear un marco comparativo valido con respecto a otras CC.AA. y a los 57 países participantes. Tanto en matemáticas como en ciencias, nuestra comunidad se sitúa por encima de la media de la OCDE y la media española. En matemáticas, la única CC.AA. que obtiene mejores resultados que Navarra es La Rioja, con una puntuación de 526 frente a los 515 de Navarra. No obstante en ciencias, con una puntación de 511, nos situamos por debajo de la media de La Rioja, Castilla y León y Aragón.

Estos resultados negativos se deben a la baja puntuación obtenida en la capacidad de explicar un fenómeno científico y en identificar problemas científicos, donde Navarra ocupa el quinto y el séptimo lugar entre las 10 CCAA analizadas. En cuanto a lectura (481), Navarra se sitúa por debajo de la media de la OCDE y por detrás de País Vasco, Aragón y La Rioja. Resulta sorprendente que el País Vasco, con dos lenguas oficiales, obtenga mejores resultados en compresión lectora que la media española y navarra. Los resultados obtenidos por Navarra, aunque superen la media española, nos deben preocupar, ya que nuestra comunidad lleva ya tiempo con las competencias en educación transferidas y, por lo tanto, debería ser capaz de distanciarse de la media española.

Entradilla:
Seguro que muchos estudiantes españoles han oído esta frase en boca de sus profesores. Prueba de ello son los resultados hechos públicos esta semana sobre el informe PISA 2006, que confirman una vez más los resultados mediocres de nuestro sistema educativo.