Diario de Navarra, 22 de septiembre de 2010
Carlos Ocaña, Secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos
De su Secretaría dependen la política fiscal y tributaria del país, así como la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado. Además, fue uno de los participantes en la firma de la última actualización del Convenio Económico en 2007, para los años 2005-2009. Carlos Ocaña Pérez de Tudela (Madrid, 1959) estuvo ayer en Pamplona, invitado por Institución Futuro.

¿Habrá subida de impuestos "a los ricos"?

En el anteproyecto de ley de presupuestos que llevaremos el viernes al Consejo de Ministros habrá algún ajuste fiscal. Y cuando decimos ajuste fiscal queremos decir que es un ajuste, no medidas que cambien radicalmente la recaudación ni que afecten a los impuestos del ciudadano. Sólo ajustes.

¿Qué entra en los ajustes? ¿Puede haber subida?

Puede haber incluso alguna reducción en casos concretos. Lo que le digo es que los ajustes serían en cuantías limitadas y en colectivos también muy limitados. Ahora no es momento de tomar decisiones fiscales porque la situación económica no nos deja y porque ya hemos tomado una medida de bastante impacto, que es la subida del IVA, con lo cual no creo que haya ahora mucho margen para hacer más cosas. Grandes medidas fiscales no va a haber, pequeños ajustes, sí.

Eso se traduce en…

La inmensa mayoría de los ciudadanos no va a ver aumentados sus impuestos.

¿Y las rentas altas, sí?

Mmm…, ajustes. Siempre decimos que en una sociedad como la española, donde casi todos somos clases medias, la solución a problemas fiscales no viene por gravar significativamente más a un colectivo concreto.

¿Se arrepienten de haber suprimido el impuesto de patrimonio?

En absoluto. Se hizo en otro momento económico, se hizo porque no era un impuesto a las grandes fortunas sino que tenía un impacto muy inadecuado. Estoy más que contento con que se haya eliminado.

Entonces eso no entraría en los ajustes…

Puede deducirlo, pero yo no lo he dicho.

Reforma de las pensiones. ¿Para cuándo y por qué tanto tiempo hablando de ello?

Bueno, las pensiones en España siempre han sido el resultado de negociaciones de años. El Pacto de Toledo, que se nos olvida de una vez para otra, es un consenso que se fragua muy lentamente y que incluye a todas las partes. Lo que estamos planteando hacer es ir más rápido de lo que se ha ido nunca. El presidente del Gobierno ya ha dicho que para diciembre quiere que esté terminado. Por eso discrepo, es una medida que opera durante décadas y hacerlo en el plazo de un año no es mucho tiempo.

¿Cómo va a quedar?

Se habla del alargamiento de la edad de jubilación, de los 65 a 67, y eso es una idea consolidada. Y se ha hablado también sobre que las pensiones reflejen más lo que cada ciudadano ha contribuido en su vida profesional. Hay muchas maneras de hacerlo, pero no hay una decisión tomada.

¿Hay más seguridad en pasar de 65 a 67 años que en alargar el periodo de cómputo?

El principio que hay detrás, que es que haya más relación entre lo que usted contribuye y lo que luego recibe en la pensión, sí que está. Lo que digo es que hay muchísimas fórmulas para materializarlo. Una es alargar el plazo de cómputo, pero hay otras formas.

Acceso íntegro a la entrevista