Dice la sabiduría popular que “quien tiene un amigo tiene un tesoro”. Pero si usted logra que una empresa llegue a contratar a un amigo, además de un tesoro, tendrá 4.000 euros. Éste es el caso de una de las mayores empresas de asesoría y gestión financiera, Merrill Lynch, quien remunera con esta cantidad a los miembros de su plantilla que faciliten el contacto de algún conocido que, finalmente, sea contratado. Ahora mismo se estima que, en España, aproximadamente el 80% de los contratos firmados se llevan a cabo gracias a este sistema. ¿Es esto nepotismo o es un “gana la plantilla-gana la empresa”? Actualmente las empresas están empezando a detectar las ventajas competitivas que supone aprovechar la red de contactos de sus trabajadores. La red de relaciones –personales y profesionales- de los empleados constituye el capital social de una empresa. En esta línea, Malcom Gladwell afirmaba esta semana en La Vanguardia que los conectores sociales (esas “personas que conocen a todo el mundo”) son el núcleo de personas pioneras que adoptan y comunican ideas, y contagian conductas como una epidemia. Nuevamente, no se trata de la cantidad de nuestra red social, sino de la calidad: nuestro capital social, nuestro networking, dependerá del prestigio e influencia que tengan nuestras relaciones y del uso estratégico que hagamos de ellas.

Enviar a Negóciame.com

Entradilla:
Dice la sabiduría popular que “quien tiene un amigo tiene un tesoro”. Pero si usted logra que una empresa llegue a contratar a un amigo, además de un tesoro, tendrá 4.000 euros. Éste es el caso de una de las mayores empresas de asesoría y gestión financiera, Merrill Lynch, quien remunera con esta cantidad a los miembros de su plantilla que faciliten el contacto de algún conocido que, finalmente, sea contratado.