El pasado miércoles, 27 de febrero, se presentaron en rueda de prensa dos estudios que miden las competencias profesionales de diferentes segmentos de jóvenes. Los informes han sido elaborados por la Confederación de Empresarios de Navarra, en el marco del Observatorio de Empleo del Servicio Navarro de Empleo, y la presentación corrió a cargo de Xavier Bringué (profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, experto en Ciencias de la Educación y autor del primero de ellos) y José Antonio Ascarza (Socio Director de Human Management Systems, miembro de AEDIPE y uno de los participantes en la segunda investigación).
Estos trabajos se han elaborado gracias a la colaboración de las principales entidades educativas de Navarra y la de 47 empresas instaladas en la Comunidad Foral.
Bajo el título “Competencias Profesionales para el siglo XXI” este estudio cuantitativo evalúa el grado de aprendizaje en competencias profesionales, su demanda y necesidad en el ámbito laboral y el posible desajuste entre ambas cuestiones, definido como déficit competencial.
Partiendo de las 21 competencias clave que todo profesional necesita en su puesto de trabajo, el informe estudia dichas competencias en profesionales que llevan cinco años en activo. Así, valora si las necesidades en el puesto de trabajo están cubiertas por los estudios realizados. Para diagnosticar el grado de aprendizaje y necesidad posterior en el ámbito laboral de 21 competencias profesionales, se ha seguido el diseño del estudio Reflex sobre competencias profesionales realizado durante 2007 en 13 países europeos.
Las principales conclusiones del estudio son:
1) La formación en competencias profesionales en Navarra obtiene una buena nota, tanto en formación universitaria como en Formación Profesional de Grado Superior.
2) Respecto a la Formación Profesional, cabe destacar que es la primera vez que se analizan las competencias profesionales de este tipo de titulados en Navarra.
• Los jóvenes profesionales con estudios de FP superiores detectan un desfase crítico entre el aprendizaje recibido y las competencias requeridas en el puesto de trabajo en: tener nuevas ideas, rendir bajo presión, gestionar el tiempo, hacerse entender, hacer valer su autoridad y el dominio de idiomas.
• Asimismo, valoran con una calificación de notable su nivel de aprendizaje durante los estudios del trabajo en equipo y el dominio de su área o disciplina.
3) Respecto a los jóvenes profesionales con estudios universitarios:
• Detectan un desfase crítico entre el aprendizaje recibido y las competencias requeridas en el puesto de trabajo en: su capacidad de hacer valer su autoridad, informática, negociar, movilizar capacidades ajenas y tener nuevas ideas.
• Asimismo, valoran con una nota de sobresaliente su nivel de aprendizaje durante los estudios del dominio de su área o disciplina, la gestión del tiempo, el hacerse entender, el trabajo en equipo y el rendir bajo presión.
4) Por tanto, reducir el déficit competencial entre lo aprendido y lo requerido por el ámbito laboral aparece como clara oportunidad para mejorar la formación de profesionales en Navarra.
5) El grado de importancia y la necesidad de las competencias aprendidas una vez se aplican en el puesto de trabajo no dependen de qué titulación se haya estudiado (universitaria o Formación Profesional): la clave está en el área concreta de desempeño laboral, es decir, en la aplicación de las competencias en el puesto de trabajo concreto.
6) Conseguir este objetivo pasa por un mayor grado de integración entre la educación superior y la empresa, y también entre ambos tipos de estudios: universitarios y FP.