
Los padres implicados en la vida familiar realizan una mejor labor como ejecutivos. En concreto, los hombres involucrados en su vida familiar se enfrentan mejor al estrés en el trabajo y realizan sus funciones con una actitud más positiva. Además, el ejercer de forma activa como padre posibilita a los jefes tener empatía con el resto de empleados, les ayuda a aumentar su capacidad crítica en la supervisión, promueve el trabajo en equipo y fomenta el que puedan hacer más de una actividad al mismo tiempo. Así lo cree un estudio publicado por la Clark University y el Center for Creative Leadership tras haber encuestado a 350 directivos. El resultado del informe sorprendió incluso a los propios investigadores. Según Marian Ruderman, co-autora del estudio, esperaban que las encuestas confirmaran que una implicación familiar da como resultado sentirse mejor en otros aspectos vitales, pero no que los padres implicados pudiesen mejorar en su trabajo.
Sus conclusiones contradicen la muy extendida idea de que la vida laboral y familiar están en continuo conflicto. Los resultados aportan una razón más para que las empresas ayuden a compatibilizar la vida laboral de sus empleados con la familiar. Existen numerosos ejemplos de empresas que mediante medidas de conciliación como la jornada laboral flexible, han conseguido aumentar su productividad: Google, Microsoft, Ernst & Young, Jonson & Jonson… Estudios como el mencionado y los casos prácticos de tantas y tantas empresas deberían ser prueba suficiente de las ventajas que reportan las medidas de conciliación, pero en España no hemos tomado nota. No es la primera vez que tratamos este asunto en este blog y, desafortunadamente, no parece que vaya a ser la última.