Negocios en Navarra, septiembre 2007
Presidente para España y Portugal de Lehman Brothers
Si los mercados financieros no vuelven a funcionar de nuevo correctamente lo vamos a pasar mal, anticipa Luis de Guindos, presidente para España y Portugal del banco estadounidense de inversiones Lehman Brothers, quien abrió el nuevo curso de actividades de la Institución Futuro, con una conferencia en torno a los “desafíos e incertidumbres de la economía española”, que congregó a los socios del think tank, miembros del Gobierno de Navarra y empresarios en la sede de la CEN, en Pamplona.
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Luis de Guindos entiende que la situación que arrastran los intermediarios financieros es consecuencia de la desconfianza que se ha adueñado de los mercados por los excesos cometidos en los últimos años de bonanza de la economía mundial. Una situación que en agosto produjo el colapso crediticio y las actuaciones inmediatas de los bancos centrales de la Unión Europea, Japón y la Reserva Federal norteamericana. En el momento de producirse el encuentro la incertidumbre todavía era dueña de la situación mundial, pese a los esfuerzos de las autoridades monetarias en tanto se va incrementando el goteo de bancos afectados por la crisis de las “hipotecas basura”. Probablemente cuando esta entrevista vea la luz habrá más datos sobre una situación que se agrava o atenúa día a día.

Con todo Luis de Guindos apuesta en esta entrevista por ver la botella medio llena, con la esperanza (un 66%) de que finalmente no se produzca el temido ajuste brusco de la economía mundial y sus secuelas sobre la economía española tan dependiente del crédito exterior.

Pero vayamos a los antecedentes, veníamos de un periodo de bonanza sin precedentes

La economía internacional ha tenido un comportamiento magnífico en los últimos cuatro años, los mejores desde el final de la segunda guerra mundial, con un crecimiento medio del 5%, un crecimiento distribuido de forma muy equitativa, ha crecido Europa, Japón, Estados Unidos, los países emergentes… También estos cuatro años han sido magníficos desde el punto de vista del comportamiento del precio de los activos, ha subido la Bolsa, las materias primas, los inmuebles, la renta fija.

Ante esta situación los bancos centrales fueron elevando los tipos, desde el 1% al 5,25% la Reserva Federal, del 2% al 4% el Banco Central Europeo, han ido retirando la liquidez. Lo que ha pasado este verano ha sido fundamentalmente que los mercados de crédito a nivel mundial se han colapsado, se han dejado de cerrar operaciones, no han funcionado los mercados de deuda a largo plazo, ni a corto, ni el mercado interbancario. Y esto es lo que obliga al BCE a principios de agosto a intervenir.

¿Pero, por qué en un momento dado los intermediarios financieros dejan de prestarse entre ellos?
Hay un problema de desconfianza. Como desconocen los problemas que tienen los otros bancos, los excesos que se han cometido desde el punto de vista de la concesión de créditos, o los excesos cometidos desde el punto de vista de la valoración, o la asunción de riesgos, se produce la retracción.

Entonces, ¿las hipotecas subprime?
Las subprime actúan como catalizador, pero no son el aspecto fundamental del problema. Simplemente ponen de manifiesto los problemas, por decirlo de alguna forma, han servido para darnos cuenta de que el rey está desnudo. Y claro, se genera un problema terrible de desconfianza.

Y ahí es donde tienen que intervenir los bancos centrales
Sí, lo hacen inyectando liquidez en etapas sucesivas y finalmente la Reserva Federal baja los tipos de interés.

La cuestión que queda en el aire es si la medida va a ser suficiente para que funcionen los mercados de crédito
Pienso que hay dos escenarios. En uno, la actuación de los bancos centrales y la reducción de tipos va a posibilitar que se cierren operaciones de crédito con unos niveles de tipos más elevados, con mayores precauciones y cautelas que en el pasado. El crédito se va a ver afectado y restará décimas al crecimiento de la economía mundial.

¿Y el otro?
Es mucho más peligroso, dibuja una situación en la que el colapso continúa y afecta de una manera más importante a la economía mundial. Eso ya no serían décimas, serían puntos de crecimiento.

¿Con cuál nos quedamos?
Esta es la gran duda. De todas formas yo daría al escenario de un aterrizaje gradual, con menor impacto en los mercados crediticios e incremento de los niveles de cautela una tasa de probabilidad de materialización del 66% y al otro, un 33%, pero el otro existe.

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