Ayer
se presentó en Pamplona "La Encuesta de los
Círculos 2019", elaborada por las organizaciones
empresariales que integran el grupo “Economía
y Sociedad”, encabezadas por el Círculo de
Empresarios y entre las que se encuentra Institución
Futuro. El documento consiste en una encuesta a 400 empresarios
de toda España para conocer su opinión sobre
la situación económica y las reformas que
se consideran más necesarias. El informe fue presentado
por Miguel Iraburu, presidente del grupo de trabajo de la
Encuesta de los Círculos.
De
todos los resultados que incluye el documento, nos gustaría
detenernos en los que nos han parecido más significativos.
El primero señala la poca o nula importancia que
se le están dando a desequilibrios socioeconómicos
en España tales como la demografía, la baja
productividad de la economía o la reducción
de la deuda y el déficit públicos.

Otro
aspecto destacable es la opinión de los empresarios
sobre la ausencia de reformas estructurales en la economía
española y cómo la falta de éstas está
provocando una clara merma en la competitividad de la economía
española y en la de sus propias empresas.

Además
se apunta a cómo la falta de estabilidad política
en nuestro país (la encuesta se realizó en
marzo y abril de este año) está impactando
negativamente en el crecimiento económico de España.

Preguntados
por la gestión de las Administraciones Públicas,
el 89% de los encuestados considera que hay bastante o mucho
margen de mejora para su eficiencia en la asignación
y gestión del gasto. Por ese motivo, más del
90% no ve oportuno incrementar el gasto público a
través de incrementos en los impuestos.

El
último gráfico que incluimos se refiere a
las reformas con impacto a medio plazo que deberían
llevarse a cabo en España a través de consensos
políticos. La educación, la reforma de las
Administraciones Públicas y la reforma del sistema
de pensiones encabezan el ranking.

Así
pues, según el sector empresarial la ausencia de
reformas estructurales ha penalizado la competitividad empresarial
y de la economía española. Esperemos que esta
situación cambie con el próximo Gobierno y
que éste sepa afrontar no solo los retos más
inminentes, sino también los de medio y largo plazo.
