Un grupo de analistas socioeconómicos expusieron el viernes pasado en el I Encuentro Viálogos sus conclusiones sobre los tres grandes desafíos del siglo XXI: innovación y emprendimiento; globalización y movimientos migratorios; y responsabilidad social empresarial. Creo que es necesario tener en cuenta las recomendaciones y diagnósticos realizados por los expertos pues muchos de ellos son aplicables al marco regional y en concreto a Navarra. En concreto, el diagnóstico sobre la economía española: la economía crece pero no en la dirección adecuada porque no existe intensidad tecnológica, no se participa en proyectos innovadores ni abundan emprendedores con valentía para asumir riesgos porque tampoco se detecta el suficiente respaldo social ¿podría ser este diagnóstico aplicable a Navarra? Posiblemente, aunque este tipo de diagnósticos generales deben ser interpretados con cautela. E
n relación a la inmigración, los expertos apuntan soluciones que no son nuevas: el problema de la inmigración cesará (o se reducirá sensiblemente) cuando los países pobres puedan crecer y desarrollar sus economías. Para ello, los expertos sugirieron la eliminación de aranceles a los productos de estos países (agrícolas principalmente). No es la primera vez que los economistas reconocen que ésta es la base del problema. Sin embargo resulta paradójico que los países ricos, aquellos que se quejan de la inmigración y buscan solucionarla con leyes y acuerdos de repatriación, son los que precisamente establecen estos aranceles, presionados por lobbies y grupos sectoriales que buscan así proteger sus intereses. Lo cierto es que la (mal llamada) competitividad de ciertos sectores en Europa se mantiene gracias a la protección de sus productos de la competencia exterior. Esta situación tiene que cambiar necesariamente. La cuestión es cuánto más tendrá que agravarse la situación de estos países antes de que se adopten medidas que de verdad les ayuden a crecer. Recetas no faltan, tan sólo voluntad para aplicarlas.