José Luis Feito reveló que nunca en España se había sufrido una caída tan intensa de los indicadores económicos, ni siquiera en 1993, cuando tuvimos tasas de crecimiento negativas, ni tampoco a mediados de los años 70, con la crisis energética y en plena transición española. En opinión del ponente, la reducción tan abrupta del empleo, del consumo y de la inversión ha sido mayor que la de los países de nuestro entorno.
Análisis de la economía española
Sobre por qué se ha llegado a esta situación de crisis, José Luis Feito señaló que la economía española ha sufrido una colisión en sus tres puntos más vulnerables, y de una manera brutal. El primero, la subida de tipos de interés nos ha afectado mucho, porque nuestra economía es la más endeudada del mundo. El segundo, la alta dependencia energética que sufre España, lo que ha hecho a la economía muy sensible a la subida del precio del petróleo. A este respecto, el economista destacó que los españoles somos muy ineficientes en el uso de la energía. En tercer lugar, subrayó que las instituciones financieras y reales de nuestro país (bancos, empresas y familias) tienen un porcentaje muy elevado de sus carteras en activos inmobiliarios, en parte, debido a la influencia del boom inmobiliario. Por ello, la combinación de estos factores está empezando a arrasar la economía española.
El presidente de Aseta también achacó el estado actual de la economía española a los errores que se vienen cometiendo desde hace siete años. El tren de la economía española comenzó a descarrilar en 2001. A partir de ahí, deberíamos haber tenido superávit, y en los últimos años el doble de lo que hemos tenido. En este sentido, recordó que España ha tenido durante mucho tiempo demasiada alegría en el gasto público, porque no se tenía la capacidad de hacer todo lo que se ha hecho, y se ha financiado a base de deuda. Asimismo, recalcó que para el país hubiera sido mejor haber crecido menos estos últimos años, pero haber sido más estable en dicho crecimiento. Lo que hemos crecido de más, nos lo vamos a comer crudo, ilustró el presidente de ASETA.
Respecto a lo que va a ocurrir en el futuro más inmediato, José Luis Feito hizo hincapié en que no va a depender de lo que haga el Gobierno, porque éste no puede hacer nada para evitar que la economía española se hunda. Si la crisis es más o menos fuerte, dependerá de la crisis financiera internacional, de los tipos de interés del Banco Central Europeo, del precio del petróleo o de la crisis inmobiliaria americana, pero no del Gobierno, que no va a poder evitar que el crecimiento del año que viene ronde el 1% y el paro llegue al 14, según señaló.
Sin embargo, reconoció que si el Gobierno realiza reformas, la economía podría recuperarse para el año 2011. En este sentido, el ponente indicó que para que un Gobierno acometa reformas, ha de hacerlo a principio de la legislatura, puesto que más adelante se piensa más en las siguientes elecciones que en el bien del país. En definitiva, Feito añadió que se trata de crear el contexto y cambiar el marco institucional de la vida económica, para que España tenga la capacidad de volver a crecer a ritmos del 3%.
En su opinión, las políticas económicas que el Gobierno debería poner en práctica serían dos. La primera, la reducción de la fiscalidad, en concreto la bajada del impuesto de sociedades: no hay que olvidar que los impuestos los pagan las personas, no las empresas en abstracto, sino sus trabajadores, sus dueños y sus clientes. Así que, si las empresas tienen impuestos altos, se van a otros países, se concentran en actividades poco intensivas o invierten menos.
En este sentido, recalcó que a más impuestos, menos empleo, y que, por ello, una adecuada política fiscal es uno de los pocos mecanismos de creación de empleo. Aunque también subrayó cómo se deben bajar los impuestos, sin que el déficit público aumente más, reduciendo el gasto público, ya que si el Estado no baja gastos, hay un impuesto indirecto que va a subir, que es la inflación.
Asimismo, José Luis Feito abogó por rebajar las cuotas empresariales a la Seguridad Social porque, aunque no lo parezca, recaen en los empleados. La segunda reforma económica afectaría al mercado de trabajo. Según el ponente, España tiene los costes de despido más altos del mundo, por lo que habría que reducirlos. Aunque esta medida podría resultar impopular, el presidente del Comité de Política Económica de CEOE afirmó que los costes de despido reducen la demanda de trabajo, lo que va en contra de los propios ciudadanos.
El experto también denunció un sistema salarial muy viciado y recordó que, en el contexto inflacionista, los trabajadores deben prestar más atención a su propio puesto de trabajo, que al mantenimiento del poder adquisitivo, ya que los ingresos del empresario no se mueven por el IPC y, por lo tanto, al demandar que su salario crezca con el IPC, el trabajador puede someter a las empresas a costes que no va a poder soportar, según apuntó Feito.
Currículum de José Luis Feito
José Luis Feito es licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, Técnico Comercial y Economista del Estado y posee el título de Embajador de España. Ha trabajado en el Ministerio de Economía, en el Fondo Monetario Internacional en Washington, en el Banco de España y en Morgan Stanley, del que fue socio y miembro del Consejo de Administración. Entre 1996 y 2000 fue embajador de España ante la OCDE en París y desde 2001 preside ASETA (Asociación de Sociedades Españolas Concesionarias de Autopistas, Túneles, Puentes y Vías de Peaje). Además, es presidente del Comité Fiscal y presidente de la Comisión de Política Económica y Financiera de la CEOE. José Luis Feito es autor de numerosas publicaciones sobre teoría y política económica, así como sobre la economía del transporte.