A juicio de San Miguel, «la valoración de la sanidad es positiva pero existe la percepción de que no es lo que era». De hecho, la nota media que recibe la red pública no varía respecto a un estudio similar que realizó la institución en 2004. Sigue siendo un notable. Además, también sale reforzada la percepción de la igualdad en el acceso a los servicios. «Se perciben menos diferencias entre zonas y perfiles de usuarios», dijo San Miguel.
Por contra, cobra la fuerza la idea de la pérdida de calidad junto a la percepción de que las listas de espera siguen siendo el problema más acuciante.
Jóvenes y preparados
Fernando San Miguel destacó que se percibe «una población más madura. Son los que buscan más información por su cuenta, sobre todo en Internet, aceptan las sustituciones de medicamentos, autoconsumen más fármacos, están más dispuestos a participar en la financiación y requieren más información». A su juicio, es el perfil del usuario que «tiene algo que decir», mayoritariamente personas jóvenes, entre 25 y 40 años, y de más nivel educativo. De ahí que San Miguel apueste por trabajar para lograr una mayor «corresponsabilidad del ciudadano».
San Miguel puso de manifiesto que la satisfacción de los usuarios con la red pública es elevada. En concreto, un 94% valora satisfactoriamente la calidad de la atención en los centros de salud, un 93% en las consultas de especialistas y un 97% en la atención que se presta en los hospitales. Sin embargo, en opinión del experto «la elevada satisfacción no debe ser el único indicador al medir el rendimiento».
De hecho, a pesar de que la mayoría de los usuarios (79%) piensan que la calidad asistencial será mayor en el futuro y que se ofertarán nuevos tratamientos (91%) también opinan que las listas de espera seguirán creciendo (60%) y que se recortarán algunos servicios (42%). «Creo que es una proyección de lo que se vive hoy», dijo San Miguel. Además, tres de cada cuatro usuarios piensan que habrá que pagar más por la sanidad.
San Miguel matizó que en estas impresiones pueden influir variables como las informaciones sobre listas de espera, las experiencias de los amigos y conocidos y las reivindicaciones del colectivo sanitario (huelgas, etc.), «problemas que pueden afectar a la calidad en el futuro».
Uno de cada cuatro pacientes que va a urgencias sabe que su problema es leve
Casi uno de cada cuatro pacientes que acuden a urgencias, un 22,2%, es consciente de que su problema es leve. Así se pone de manifiesto en la encuesta sobre las actitudes de la sociedad navarra hacia la sanidad de la Institución Futuro. De hecho, un 38% de las personas que pasaron por urgencias estuvieron en observación pero fueron remitidas de nuevo a su casa sin tomar mayores medidas, según revela el trabajo.
La «sorpresa», a juicio de Fernando San Miguel, fue que una mayoría de los usuarios, el 70%, considera que el tiempo que esperó fue «corto» o «razonable». «Nos sorprendió porque la impresión general que existe es que se espera mucho», dijo.
Otro aspecto que destaca el trabajo es que un 21,8% de los pacientes no sabía que en su centro de salud atendían urgencias y por eso acudió al hospital. Además, uno de cada cuatro fue al hospital porque «creía que en este centro sería mejor atendido». De hecho, un 21,8% confirmó que en las urgencias hospitalarias le atendían con más rapidez que en otros centros.
La percepción de la calidad de la atención en estos servicios es satisfactoria para un 87% de los usuarios. En concreto, el 63% percibió que su problema fue atendido con interés y sólo un 3% consideraba que el personal no estaba lo suficientemente preparado.
Crece el número de personas dispuestas a asumir un copago para financiar el sistema
La encuesta de la Institución Futuro pone de relieve un cambio en la población en lo referente al gasto sanitario. Así, la mitad de los navarros estaría dispuesto a pagar por algunos servicios, siempre que el coste fuera asequible, mientras que en 2004 el porcentaje de personas favorable a un posible copago era del 40%.
Más favorable todavía es la tendencia hacia una subida de los impuestos para mantener el nivel actual de las prestaciones sanitarias. Una medida que apoyan, al menos sobre el papel, el 46% de los navarros frente al 28% en 2004.
Y es que tres de cada cuatro navarros considera importante controlar el gasto sanitario, siempre que no afecte a la calidad del servicio prestado y, en general, el 53% piensa que los ciudadanos deberían contribuir más a la financiación del sistema sanitario, un porcentaje que en 2004 era del 40%. Estas opiniones son más claras entre las personas más jóvenes y de mayor nivel educativo.
Más del 70% de los usuarios cree que las listas de espera son demasiado largas
La lista de espera sigue siendo el problema que más preocupa a los ciudadanos y la percepción de futuro no es optimista. Así se desprende de la encuesta realizada por la Institución Futuro.
En concreto, un 72% de los usuarios cree que las listas de espera son demasiado largas. En cuanto a las causas, los navarros apuntan, sobre todo, a la falta de recursos humanos y materiales (un 69%) aunque también se destaca una «mala organización de la sanidad». Así lo creen un 45% de los encuestados.