
El teletrabajo mantiene o incrementa la productividad en la empresa y puede reducir costes. Ésta es la principal conclusión del proyecto piloto que la Cámara Navarra ha llevado a cabo con la colaboración del Servicio Navarro de Empleo. Esta iniciativa, en la que participaron 21 trabajadores de 15 empresas navarras, duró 6 meses y en ese tiempo los participantes realizaron parte de su actividad laboral fuera de las oficinas.
Más allá de ser sólo una medida de flexibilidad laboral para la empresa y de conciliación de la vida familiar y laboral del empleado, el informe Teletrabajo como medida de flexibilidad laboral concluye que con el trabajo a distancia se consiguen reducir los costes de infraestructura de la empresa, se posibilita la expansión de la empresa a nuevas ubicaciones geográficas sin necesidad de grandes inversiones y se facilita una reducción de los gastos de tiempo y dinero derivados de los desplazamientos. Además, permite reducir a la compañía los gastos derivados de un posible proceso de selección y formación en caso de que el trabajador se plantee una excedencia o reducción de jornada.
La valoración que han realizado los supervisores de los empleados que se han acogido a este modelo ha sido muy positiva. En ninguno de los casos el rendimiento de los trabajadores ha disminuido y, de hecho, casi la mitad de los evaluadores califica el rendimiento del personal de algo mejor o bastante mejor. El estudio concluye con una serie de pasos que toda empresa debería seguir para poder poner en marcha esta forma de trabajo.
La mayor o menor implantación de este modelo laboral organizativo en las empresas es un reflejo de la incorporación de éstas a la sociedad de la información. En nuestro país aún queda mucho camino por recorrer a este respecto: en Navarra el 15 por ciento de las empresas navarras emplean el teletrabajo, cifra muy similar a la de la media española.