Navarra Confidencial, 10 de febrero de 2015
¿Por qué tener que elegir entre un parlamento para ricos o un parlamento para una casta de políticos?

Esparza ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre el tamaño del Parlamento de Navarra y el tipo de diputados que necesitamos.

El candidato de UPN propone una vuelta al modelo de 2007, con parlamentarios que compatibilicen su labor como diputados con su labor profesional y que el régimen de dedicación absoluta vuelva a ser excepcional.

La idea ha contado con el apoyo del PPN y ha chocado con el criterio de los partidos de la oposición como el PSN, el cual por boca de Santos Cerdán ha argumentado que “aquí lo que está detrás es una ideología de la derecha en la cual quieren que sólo los ricos se puedan dedicar a la política”. El portavoz socialista se ha puesto como ejemplo a sí mismo al decir que “Los trabajadores como yo, que vengo de una empresa en la cual estoy en excedencia y llevo 20 años trabajando, no podríamos acceder al Parlamento si se desprofesionaliza”.

¿No podrían?

Desde el 28 de mayo del año pasado, Santos Cerdán sólo ha intervenido 32 veces en el Parlamento, incluídas intervenciones en sesiones informativas meramente para escuchar a los representantes de un comité de empresa, a los representantes de una asociación de vecinos que querían paralizar la construcción del cuartel de la Guardia Civil, o para votar mociones sobre la Guerra Civil o de apoyo al servicio postal público o al pueblo saharaui.

No obstante, asumamos que el señor Santos Cerdán es el portavoz del PSN en el Parlamento y él, debido a su carga de trabajo, quizá podría seguir siendo uno de los miembros de la Cámara en régimen de dedicación exclusiva.

Pero su compañero de filas Gregorio Galilea, por poner un ejemplo, no interviene en el Parlamento desde el 19 de diciembre. Hay que rebobinar sus intervenciones más de un año para alcanzar las 20 intervenciones. Esperemos que no se encuentre enfermo al igual que ninguno de los que citemos en este listado.

Porque más llamativo aún es el caso de Ramón Casado Oliver, diputado de UPN, en cuyo caso tenemos que remontarnos más de un año en el tiempo para encontrarle una docena de intervenciones.

Begoña Sanzberro, también de UPN, 10 intervenciones.

Esteban Garijo, 4 intervenciones.

M.ª del Carmen Ferrer Cajal, 2 intervenciones…

Capítulo aparte, además, merecería la calidad de estas intervenciones.

O el tema sobre el que versan estas intervenciones.

Institución Futuro acaba de publicar un nuevo informe sobre el Parlamento, titulado significativamente “La productividad del Parlamento de Navarra”.

Dicho informe pone de manifiesto que desde la profesionalización del año 2007 la actividad del Parlamento se ha disparado, pero no tanto en cuanto a la producción legislativa como en lo referido a preguntas, solicitudes de información, comparecencias y mociones de todo tipo:

iniciativas parlamentarias

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Las declaraciones merecen mención aparte por su crecimiento exponencial, su dudosa utilidad y su escaso interés para la vida de los navarros. ¿Hace falta un Parlamento de Navarra para hacer declaraciones sobre Palestina o las FARC? .

declaraciones.

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El siguiente gráfico resulta llamativo porque podría pensarse que los grupos pequeños, con menos diputados y más carga teórica de trabajo, deberían ser lo que menos capacidad tienen para presentar iniciativas. La realidad parece demostrar todo lo contrario y que en realidad andan sobrados de tiempo y personal para ser hiperactivos:

iniciativas grupos.

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Si acudimos a informes anteriores de Institución Futuro, interesa recordar que el Parlamento de Navarra es el que tiene la segunda ratio más alta de España de parlamentarios por habitantes:

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O que es el Parlamento con el coste por habitante más caro de España:

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Con todos estos datos quedan en entredicho todos los argumentos para defender el actual tamaño del Parlamento, o para sostener que la profesionalización de los diputados tenga que ser la norma y no la excepción.

Y es que no se trata de que las personas que trabajan no puedan ser diputadas sino todo lo contrario: se trata de que no pueda haber diputados que no hayan trabajado en su vida fuera del Parlamento.

O incluso que no haya diputados que, a la vista de su cualificación académica y profesional, el único puesto del mundo en el que puedan cobrar 50.000 euros anuales sea el de diputado.

No se trata de que sólo los ricos puedan ser diputados. Se trata de que Navarra tenga un Parlamento eficaz y de impedir la creación de una casta de políticos.

 

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Informe de Institución Futuro sobre el tamaño del Parlamento