
Este estudio parte de la base de que la lengua es un recurso básico de la cultura en cada nación y que, por tanto, es un componente imprescindible para situar un Estado en el mundo. En este texto se recurre al método comparativo, que permite analizar cómo distintos países afrontan los mismos o similares desafíos de la promoción internacional de su idioma, desde la definición política y el marco normativo que la sustenta hasta las medidas y programas para su puesta en práctica, pasando por las instituciones y mecanismos que la instrumentaliza.