
Si a usted le preguntaran en quién confía más, en los políticos, en los empresarios o en los medios de comunicación, ¿qué contestaría? Esa misma pregunta realizó la agencia de relaciones públicas Edelman a 3.100 líderes de opinión de 18 países distintos (de la Unión Europea, Norteamérica, Asia y Latinoamérica). La respuesta no resulta sorprendente: la clase política es la menos valorada en todos los países encuestados. Por el contrario, la reputación de las empresas, tan en entredicho hace unos años, vuelve a subir. En 16 de los 18 países encuestados se considera que las compañías tienen un impacto más positivo que negativo en la sociedad.
Una de las razones esgrimidas en las conclusiones del estudio es que la riqueza de los individuos ha aumentado, y estos achacan la bonanza económica al buen hacer empresarial. El informe mencionado no incluye a España, pero otros estudios nacionales apuntan a que nuestro país sigue la misma tendencia en lo que a valoración política se refiere. Una encuesta de Metra-Seis para Colpisa-Diario de Navarra señalaba esta misma semana que los españoles consideran que ningún político merece una nota superior al 5,5 sobre 10. Es decir, que los que aprueban lo hacen con un aprobado ‘raspado’.
Si la confianza en la política es baja, también lo es el interés que despierta: un reciente estudio publicado por Institución Futuro indicaba que la política no interesa al 81% de los españoles y al 79% de los navarros. La labor de los políticos está en entredicho y provoca desinterés. A los ciudadanos sólo nos queda esperar que nuestros líderes intenten hacer mejor su trabajo. Por su propio bien, pero sobre todo por el nuestro.