La llegada incesante de inmigrantes ilegales desde África está incrementando la preocupación ciudadana y pone muy nerviosos a nuestros políticos,que ya no saben qué hacer para frenar la avalancha de sub-saharianos a nuestras costas. La última idea, según dicen, es hacer una campaña de publicidad en los países emisores de inmigrantes ilegales,para disuadir a los ciudadanos que se embarquen en los cayucos. Me temo que esta nueva solución creativa no será muy eficaz. Aunque sea necesario recurrir a las medidas a corto plazo, como la entrega inmediata de fondos o las giras diplomáticas, no hay que dejar de lado las reformas más profundas, que hagan atractiva la permanencia en el otro país.
El International Policy Network sostiene que una de las iniciativas que se deben impulsar primero en el África sub-sahariana es la reforma agraria. "Al igual que se aplicaron las tecnologías a la producción agrícola en América y Asia desde los años sesenta, es necesario hacer lo mismo ahora en África". El think tank propone que se mejoren las políticas de los gobiernos, que han ignorado al campo en favor de otros sectores. Asimismo, reclama que las agencias internacionales no se dejen guiar por los criterios de las ONG de los países ricos e inviertan directamente en los países. Por último, recomienda la puesta en marcha de un plan para frenar la degradación del suelo por culpa de prácticas agrícolas equivocadas. Pueden ver el informe en Growing Green, The Challenge of Sustainable Agricultural Development in Sub-Saharan Africa,