El
Instituto de Estudios Económicos ha desarrollado
un indicador sintético propio, al que se ha denominado
Índice IEE de eficiencia del gasto público,
que se ha construido a partir de indicadores de diferentes
organismos internacionales y algunos investigadores.
Este
indicador, incluido en el informe "Eficiencia del gasto
público. Medición y propuestas de mejora",
evalúa a España con 87,4 puntos, lo que la
sitúa en la posición 26º de los 36 países
analizados (en la zona media-baja del ranking). El indicador
lo lideran Suiza, Países Bajos, Finlandia y Luxemburgo
y lo cierran Grecia, Italia y Turquía.

Tal
y como indica el estudio, España no destaca en el
uso de mecanismos de evaluación de políticas
públicas. Es más, según datos de la
OCDE, sobre un total de 35 países, solo siete no
llevan a cabo ninguna de las políticas recomendadas
por el organismo internacional. España se encuentra
entre esos siete países.

La
conclusión del Instituto de Estudios Económicos
es clara: "nuestro país tiene un notable margen
de mejora potencial en lo que a la eficiencia del gasto
público se refiere. En concreto, un 14% para situarnos
en los niveles del promedio de la OCDE y hasta un 66% si
el propósito fuese alcanzar al país que presenta
las mejores prácticas. Simplemente si se suprimiera
una pequeña parte de la brecha de eficiencia, el
saldo de nuestras finanzas públicas se podría
situar en superávit desde el actual déficit
sin subir los impuestos". Juzguen ustedes mismos.
