Uno de los autores del estudio, el catedrático de organización de empresas de la UPNA Emilio Huerta, subraya que la educación es un “elemento clave” para la mejora de las empresas, pues la formación consigue retener y motivar a los trabajadores, quienes a su vez aumentan sus salarios, tienen menor probabilidad de desempleo y en el caso de los desempleados “son más empleables”.
Señala asimismo que del estudio se deduce que el sistema de Formación Profesional Reglada en Navarra tiene entre sus principales debilidades la necesidad de desarrollar una oferta formativa relacionada con la demanda local, conseguir un mayor reconocimiento para esta formación y mejorar su calidad.
También se considera que la Formación Profesional Continua precisa de una mayor participación de las empresas, especialmente en las pequeñas, y de la mejora de los sistemas de financiación y de incentivos de esta formación.
Por ello, ha explica que el informe plantea propuestas para el debate, en un intento de “influir en los influyentes”, como son la creación de una Agencia Pública que asuma las competencias de la Formación Profesional Reglada y Continua , hoy dispersas en varios departamentos, para mejorar así su planificación implementación y control.