Según el citado estudio, en Españaun43% de los ciudadanos opina que las empresas generan efectos negativos, y sobre los beneficios positivos, el 55% señala la creación de empleo como uno de ellos y únicamente el 21% valora positivamente el hecho de que las empresas paguen impuestos. Las Pymes son más valoradas que las grandes: el 79% de los ciudadanos considera que las pequeñas y medianas empresas hacen esfuerzos para beneficiar a la sociedad.
Por sectores, se considera que las empresas de agroalimentación hacen muchos esfuerzos por aportar beneficios a la sociedad (76%),sin embargo, las entidades financieras y los bancos obtienen el peor resultado de la OCDE: solo el 17% lo cree. Preguntados por quiénes creían que deberían influir más para forzar el cambio en las empresas, los españoles mayoritariamente consideran que los propios ciudadanos con sus decisiones de compra y los responsables de las empresas.
Pago de impuestos
De cada 100 euros que paga elempresario español, al empleado le llegan únicamente 58,6 euros. El restante, 41,4 euros, se corresponde con contribuciones a la Seguridad Social del trabajador y del empleador y el IRPF que acaban en la Administración. España se sitúa cercana a la media de la UE21 (58,2 euros), pero por encima de países como Dinamarca o Noruega, que recaudan menos del empresario y del trabajador y ofrecen buenos servicios públicos. La distribución del coste salarial en España supone que, comparativamente con otros países, la cifra que se paga a la Seguridad Social sea alta para el empresario (23%) y baja para el trabajador (4,95%), y el IRPF del trabajador sea superior a la media (13,5%).
Otra fuente de ingresos de la Administración es el impuesto de sociedades. El tipo máximo en España es del 30% y la tasa impositiva efectiva sobre las ganancias de una empresa media es de entorno al 20,9%, la quinta más alta de la UE.