
Fernado Eguidazu, vicepresidente del Círculo de Empresarios y Economista del Estado, expuso su visión de la crisis española en el ciclo de conferencias “Respuestas ante la crisis”, de Institución Futuro. En su reflexión explicó uno de sus temores, que razonó de manera muy gráfica: la crisis en ‘L’, frente a la tradicional en ‘U’. Partiendo de la base de que la economía española sufre dos crisis, la global y la doméstica, el ponente defendió que si no se adoptan las medidas necesarias para mejorar la competitividad de la economía nacional, el país tomará una “velocidad de crucero” de tres millones y medio de parados y un crecimiento de poco más del 1,5% del PIB. De esta manera, la economía española no sufriría una fuerte recuperación una vez haya pasado la crisis internacional (crisis en ‘U’), sino que, después de haber bajado hasta mínimos, no terminaría de levantar cabeza (crisis en ‘L’). Como ejemplo citó a Italia y a Japón, que llevan más de 10 años con crecimientos en torno al 1% del PIB y aparentemente resignados a esa situación.
Para Eguidazu, ante el fin del modelo de crecimiento español, que descansaba hasta ahora en la construcción, se hace necesario llevar a cabo gran cantidad de reformas, desde la política energética hasta la de educación, pasando por la reforma del marco regulatorio, con el objetivo de reimpulsar la industria y los servicios españoles y reducir su posición de desventaja frente a sus competidores en el resto de Europa. Porque un nuevo modelo de crecimiento no puede triunfar basándose en un crecimiento bajo y un desempleo elevado.