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Institución Futuro considera que la competitividad de España está en horas bajas tras analizar el Ranking Mundial de IMD

El Ranking de Competitividad Mundial del IMD lleva más de 30 años analizando la competitividad de la economía de diversos países o, lo que es lo mismo, midiendo su capacidad para generar prosperidad. No solo se basa en el PIB, sino en una combinación de aspectos económicos, políticos, sociales y culturales que contribuyen al crecimiento sostenible y la calidad de vida.

El Think Tank destaca que «este ranking es (o debiera ser) utilizado por gobiernos, empresas e instituciones para identificar fortalezas y debilidades en su economía. Una buena herramienta cuyas conclusiones no pueden caer en saco roto».

La edición de 2024 muestra que Singapur, Suiza y Dinamarca lideran el ranking sobre 67 países estudiados. Hay que bajar hasta el 40º puesto para encontrar a España.

«De hecho, la posición de nuestro país es la peor de los últimos diez años (con una caída de 4 puestos respecto a 2023)», afirma el Think Tank navarro.

De las cuatro grandes áreas analizadas, el peor resultado de España se halla en la eficiencia del Gobierno (puntuación de 30,12 y puesto 58º), frente a Suiza, que lidera esta área con 89,97 puntos. La eficiencia empresarial obtiene 43,10 puntos y la posición 38º, frente a Dinamarca que obtiene 100 puntos y es líder. En las otras dos áreas analizadas, desempeño económico e infraestructuras, nuestro país alcanza el puesto 27º.

Institución Futuro detalla que, con cada uno de los indicadores, «los peores resultados de España se encuentran en la política fiscal, las finanzas públicas y la legislación empresarial». por su parte, «los mejores, en comercio e inversión internacional».

De ahí que considere que «a la vista de estos resultados, no es de extrañar que el informe sugiera que España debe reducir la carga fiscal y crear un marco regulatorio estable para las empresas». Además destaca la importancia de «invertir los fondos europeos de manera eficiente para mejorar la productividad. Además, subraya la necesidad de promover la digitalización de las empresas, especialmente las Pymes, para mejorar la competitividad y adaptarse mejor a los cambios tecnológicos y económicos».