La agroindustria en Navarra está en expansión -su nivel de empleo y generación de riqueza ya supera al de la automoción-, pero lo particular de este crecimiento es que se produce a pesar de tener que enfrentarse a un exceso de regulación. Existe demasiada legislación, dentro de la cual se incluyen normas sin sentido e incluso algunas que llegan a limitar el desarrollo del sector, según señalan dirigentes del sector agroalimentario de Navarra que, día a día, lidian con la complejidad reglamentaria.

 

“La normativa desincentiva. No conozco ninguna normativa que me ayude a crecer”, afirmó el CEO de The Real Greenfood, Eduardo López Milagro. Contó que ha recibido algún portazo en la administración al pedir ayudas porque le han visto como “un monstruo” por superar el límite administrativo de tener más de 200 empleados y facturar más de 50 millones. “Es ridículo”, afirmó encogiendo los hombros en un gesto de resignación.

 

 

Componentes de la mesa:
Componentes de la mesa: José Antonio Latre, Alberto Jiménez, Eduardo López y Alfredo ArbeloaJ.P. Urdiroz

 

López Milagro abogó por una colaboración público privada en la que la administración asuma “un poco más de riesgo” para ayudar a las empresas a crecer. “Nosotros facturamos 85 millones el año pasado. Quizá somos una compañía significativa a nivel Navarra, pero no somos nadie a nivel mundial”, comentó.

 

Su intervención tuvo como marco la jornada ‘Claves del crecimiento de la industria agroalimentaria en Navarra’, organizada por el colegio de Ingenieros Agrónomos de Navarra, el colegio de Ingenieros industriales de Navarra, Alinar e Institución Futuro (think tank independiente). El encuentro tuvo lugar en la Finca Club industrial y acudieron cerca de un centenar de personas. Entre ellos, el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial del Gobierno de Navarra, Mikel Irujo.
La charla se abrió con una ponencia del experto nacional en el sector agroalimentario y en retail, José Antonio Latre Ballarín. “Existe una elevada correlación entre tamaño y competitividad”, afirmó ayer Latre. Recordó que el 77% de las firmas agroalimentarias de España son microempresas (menos de 10 empleados) y que solo un 5% cuenta con más de 50 trabajadores. “Es un sector ultrafragmentando. Uno de los problemas fundamentales es que necesitamos empresas más grandes para ser más competitivos”, recalcó.

 

El dibujo en Navarra es similar. Un 90% de las empresas en Navarra son pymes (menos de 250 empleados). “El tamaño medio de la empresa navarra es pequeño”, indicó Eduardo López.

 

¿El futuro pasa por un mayor dimensionamiento?, fue la pregunta a la que también respondieron los otros dirigentes de industrias agroalimentarias que participaron en una mesa redonda: Alfredo Arbeloa (director general del grupo AN) y Alberto Jiménez (director general de embutidos Goikoa, grupo GAM Family).

 

“La dimensión es fundamental. Somos una de las grandes cooperativas de España. Este año facturaremos unos 1.500 millones de euros, pero somos muy, pero muy pequeños a nivel europeo y mundial. De las 300 mayores cooperativas que hay en el mundo 73 son de Estados Unidos; 41 son de Francia, 30 de Alemania, 22 de Japón”, indicó Alfredo Arbeloa. “Las cooperativas más grandes están en los países más desarrollados”, agregó.

 

Arbeloa ilustró con un ejemplo cómo la normativa puede dificultar su labor de forma innecesaria. Explicó que en torno a un 20% de la proteína de los piensos de los animales es soja. Este ingrediente no se cultiva en Europa y se importa de países como Argentina y Brasil. “La UE propuso prohibir importar soja de zonas deforestadas. Suponía pagar 50 o 60 euros más la tonelada de soja importada. Un sobrecoste muy importante. El año pasado aplicó una moratoria y la semana pasada la ha vuelto a cancelar, pero el daño está porque cuando negocias la soja lo haces cuatro o cinco meses antes, con incertidumbre. Ya veremos qué pasa en 2026…”

 

 

Para Alberto Jiménez, el tamaño “depende” del mercado al que dirijas tus productos. “Hay sitio para todos. Lo importante es acertar con la estrategia”, indicó. Para este dirigente “se aprueban normas que no tienen su impacto medido”. Defendió que “toda normativa debe surgir de la colaboración y el conocimiento”. “La mejor manera de hacer las cosas bien es ir todos de la mano, entender bien los problemas y resolverlos adecuadamente”.

 

 

Jiménez expuso una “paradoja” que se está produciendo por la normativa. En este caso, europea. “Se está reduciendo en gran parte de Europa la cabaña de todas las especies. El problema es la sostenibilidad ambiental. Entiendo que hay que ser respetuosos con el medio ambiente pero con la ciencia en la mano y que las decisiones sean proporcionadas, científicas y adecuadas. El no producir aquí esos animales, en la parte más eficiente del mundo, significa que se van a producir en otro lado. Por hacer una Europa mejor, vamos a hacer un mundo peor”, dijo.

 

 

 

José Antonio Latre se sumó a la demanda de los directivos navarros. “En España tenemos que simplificar la regulación”, manifestó en su intervención. Y lo justificó en que es un sector con un enorme potencial de crecimiento. “El sector agroalimentario español es un 19% más competitivo que el promedio de la UE”, expuso.

 

Señaló que en Navarra el sector agroindustrial tiene más peso en la riqueza (Valor Añadido Bruto) que en el conjunto de España. “Un 12,6% del VAB y en España es del 8,6%”, apuntó. También destacó que en Navarra la industria elaboradora también goza de mayor peso que en el conjunto del país. “Somos muy buenos y debemos creérnoslo. Navarra dispone de importantes activos estratégicos para seguir manteniendo un sector agroalimentario altamente competitivo, pero con algunas tareas pendientes, como la construcción de la segunda fase del Canal de Navarra”, apuntó.

 

 

El moderador de la mesa, Diego Galilea (director de Asociación de industrias agroalimentarias de Navarra, La Rioja y Aragón), destacó que la agroalimentación “ha superado a Landaben” y que el sector debe esforzarse en mejorar su reconocimiento en todos los ámbitos, especialmente ante la administración para lograr más fondos y entre los jóvenes para atraer talento.

 

 

src=”https://imagenes.diariodenavarra.es/files/content_image_mobile_filter/uploads/2025/10/03/68dfe3e6c809d.jpeg” alt=”José Antonio Latre, durante su exposición” data-full-src=”https://imagenes.diariodenavarra.es/uploads/2025/10/03/68dfe3e6c809d.jpeg” />
José Antonio Latre, durante su exposición J.P. Urdiroz

 

OTROS TEMAS ABORDADOS EN LA JORNADA

¿Qué alimentos quiere el consumidor?

 

La tendencia llamada de conveniencia (productos fáciles de adquirir, usar y que facilitan la vida de las personas), como los platos preparados, es para Juan Antonio Latre la de mayor tirón “por encima de cualquier otra”. Sin embargo, Eduardo López (Gvtarra) señaló que en Alemania se está viviendo un tirón de compra “por precio”. “Para mí, la tendencia es la de los jóvenes. Están más interesados que nunca en cuidarse. La tendencia es el producto verdadero, el que de verdad puede estar bueno y es sano”, indicó.

 

 

Canal de Navarra, tarea pendiente y ¿ruido que no ayuda?

 

José Antonio Latre apuntó como tareas pendientes “acelerar la obra de la segunda fase del Canal de Navarra”, así como finalizar el recrecimiento de Yesa, aprovechar mejor la marca Navarra “vinculada a calidad” y el posicionamiento logístico de Navarra en pleno Eje del Ebro. Para Latre, el agua es clave como “palanca” de aumento de la producción y, a la postre, de competitividad. Al respecto Eduardo López consideró que “el foco” que existe en la actualidad en torno a adjudicaciones en Navarra “no ayuda”. “Quitar ruido sería mejor”, comentó. Y señaló que el Canal de Navarra debe ir acompañado de “otra infraestructura que consiga que vendamos más caro y mejor”.

 

 

Fondos de inversión y Bill Gates

 

Preguntado por los fondos de inversión y de noticias como que Bill Gates es el mayor propietario privado de tierras agrícolas en los Estados Unidos, José Antonio Latre dijo no estar preocupado por el interés creciente de los fondos de inversión en el sector agroalimentario. “Han entrado con mucho interés. En tierras buscan rentabilidades razonables, del 5 o 6%, y hacen contratos a largo plazo, unos 20 o 30 años. No veo en eso gran riesgo de momento”, indicó Latre. Debido a ese interés, señaló que el precio de fincas rústicas planas, de tamaño grande y regadío está creciendo.

 

 

Un sector digital que atraiga a los jóvenes
Eduardo López habló de robots chinos que en cinco años pueden estar en el sector agroalimentario navarro. En la jornada se destacó el elevado grado de tecnificación de la industria alimentaria actual, lo que debería ser un “atractivo” para los jóvenes. En ese sentido, Alfredo Arbeloa señaló el cambio de valores de la juventud y su reticencia a vivir o trabajar en un pueblo.