El fundador de Institución Futuro, Julio Pomés, ha dejado su puesto de director del think tank (laboratorio de ideas) navarro. Su objetivo ahora es iniciar otra experiencia similar en Madrid, a nivel nacional, "en el que la defensa de la identidad de Navarra será uno de sus objetivos prioritarios", según explicó. Además, no dejará totalmente la institución navarra ya que continuará como asesor del presidente y del comité ejecutivo.
Julio Pomés fundó en noviembre de 2001 Institución Futuro con el apoyo y la financiación de un grupo de empresarios y profesionale interesados en crear un centro de investigación socioeconómica para generar propuestas e ideas desde la sociedad civil. En la actualidad, cuenta con medio centenar de socios.
Julio Pomés es doctor en ciencias químicas por la Universidad de Zaragoza, licenciado en filosofía y ciencias de la educación por la Universidad del País Vasco y graduado en alta dirección de empresas por el IESE (Universidad de Navarra). Es profesor titular de la escuela superior de ingenieros industriales de la UPNA.
El objetivo del think tank que preside el empresario Javier Troyas es el de "generar un debate más participativo en la sociedad sobre asuntos generales desde la independencia", según se recoge la institución. Para ello, Institución Futuro ha promovido publicaciones para dar a conocer la ideas y tendencias políticas, económicas y sociales del momento, y ha organizado encuentros y conferencias, A Julio Pomés le va a sustituir Emilio Huerta, catedrático de gestión de empresas de la Universidad Pública de Navarra y director del Centro para la Competitividad de Navarra, quien dirigirá Institución Futuro transitoriamente.
"Quiero combatir el populismo político"
Después de 8 años al frente de Institución Futuro, Julio Pomés sostiene que deja el cargo de director pero continuará vinculado al think tank. La defensa de la identidad de Navarra será una de sus máximas en el proyecto que va a iniciar en Madrid.
¿Por qué se marcha?
No me voy, simplemente dejo el puesto de director y continúo con una dedicación menor: aquella en que el consejo de gobierno del think tank crea que puedo seguir siendo útil. Dejo el cargo con los deberes hechos: Hemos realizado una gran labor en defensa de la sociedad civil y las libertades personales. Nuestro impacto social ha sido impresionante. Mi decisión de dejar de ser director se debe a que voy a poner en marcha un nuevo proyecto nacional, desde el que estoy convencido que voy a poder defender Navarra en las áreas en las que, como sociedad civil, haga falta influir en Madrid.
¿Cuál es su proyecto?
Mi proyecto es fundar un think tank en Madrid de carácter nacional, en la misma línea que Institución Futuro. Combatiremos el populismo político, el intervencionismo estatal excesivo y forjaremos opinión pública. Quiero que sea un catalizador de ideas y acción que dinamice las libertades personales y económicas para que la sociedad civil sea más tenida en cuenta por los poderes públicos. Navarra debe ser más respetada en todas las legítimas reivindicaciones que tenemos ante el Gobierno central, y no es suficiente la magnífica labor que desarrolla la delegación del Gobierno de Navarra en Madrid. Hace falta, además, influir como sociedad civil en los poderosos medios de comunicación y hacer ver que Navarra es digna de ser imitada en su ejemplar desarrollo.
¿Cuál es el mejor recuerdo que se lleva de estos años?
Por un lado, he tenido la gran suerte de contar con unos socios que han vibrado por las grandes causas del think tank. Todos ellos me han enriquecido a la hora de poner en marcha las nuevas ideas. Por otra parte, el haber conseguido traer a Navarra a figuras de la talla de Marcelino Oreja, Esperanza Aguirre y Manuel Pizarro, entre muchos otros, me ha llenado de orgullo. Por último, recibir el Premio Templeton a la Libertad por nuestro proyecto del Día del Contribuyente ha sido un triunfo para toda la Institución y especialmente para la valiosa plantilla con la que cuenta.
¿Por qué decidió impulsar Institución Futuro?
Quería hacer algo grande por mi tierra, para que los navarros desarrollemos más y mejor las libertades personales, algo que estuve viendo muy de cerca en los países donde la sociedad civil cuenta más. En 2001 comencé esta aventura para que Navarra fuera la región más inteligente de Europa. A pesar de ser una de las comunidades más prósperas de España, para permanecer en la vanguardia debíamos, y aún debemos, potenciar las iniciativas de los ciudadanos y no conformarnos con lo que ya viene haciendo el Gobierno foral.