La Comisión Europea ha hecho público un informe que muestra el avance de España en materia de inversión en I+D. Nuestro país ha abandonado el furgón de cola de los países de la UE que menos invierten en esta materia. Con un 1,12% del PIB empleado en innovación y desarrollo, España se sitúa entre Eslovenia e Italia. A pesar de esta mejora (el estudio demuestra que nuestro país está en el grupo de países que están recuperando posiciones), la cifra española es sustancialmente menor a la media de la UE-27, 1,84% del PIB. Ahora bien, que España se esté aproximando a la media europea no es garantía de éxito. De hecho, Janez Potocnik, comisario de la UE, presentaba hace unos días un informe sobre los niveles de I+D en Europa y sus efectos en la pérdida de productividad. Comparando a la Unión con otros países, se comprueba que el crecimiento en China y Corea del Sur hará que en 2009 las inversiones de estos países asiáticos en I+D superen a las europeas.
La consiguiente pérdida de productividad de las industrias europeas está casi asegurada, sobre todo al comprobar cómo la intensidad de recursos destinados a la I+D se estancó en 2001 y 2002. En concreto, el estudio destaca que donde más falla Europa es en el sector empresarial. En esa misma línea de estudio se encuentra el primer informe publicado por el Centro para la Competitividad de Navarra, Innovación y productividad en la economía de Navarra. Posicionamiento frente a las regiones europeas más avanzadas. En él se advierte de las carencias de la productividad navarra, debidas a ciertas debilidades del entramado industrial navarro y del entorno local. El libro sugiere que las empresas navarras deberán hacer un esfuerzo importante en el ámbito de la innovación tecnológica y organizativa si quieren reducir su diferencial de productividad con sus competidores.