El trabajo, destaca, entre los aspectos positivos del presupuesto, el esfuerzo por mantener el equilibrio entre gastos e ingresos, el mantenimiento del esfuerzo inversor (un 25% del total de los gastos), el objetivo de incrementar la eficacia del gasto y ve además «sensata» la previsión de crecer un 5,8% en los ingresos.
Sin embargo, considera que debe vigilarse el crecimiento de los gastos sanitarios y los de personal. En los primeros, el análisis indica que «el envejecimiento de la población, la sofisticación de los servicios sanitarios y la mayor cualificación de los profesionales que exigirá mayor retribución del personal, sin olvidar el fenómeno de la inmigración» harán que el gasto crezca por encima de la economía. Por ello, habla de implantar fórmulas de «copago o ticket» para moderar la demanda sanitaria y hacer partícipe al paciente, «de forma sensata y equitativa», de la financiación del servicio.
En cuanto a los gastos de personal, crecen un 5,87%, un punto por encima de los del Estado, por lo que los autores del trabajo concluyen que Navarra participa de las tendencia de las comunidades de retribuir a su personal por encima de la media del Estado.
El estudio sobre los presupuestos considera oportuna la deflactación de la tarifa del IRPF en un 2%, pero considera que «se queda corta» porque la inflación va a ser superior y pide usar más las tasas como ingresos. Alerta también sobre el futuro descenso de los fondos europeos que recibirá Navarra como consecuencia de la ampliación (hoy son 17,3 millones), lo que debe empujarle, dice el trabajo, a buscar alternativas para mantener los gastos.