Nueva Gestión, 29 de mayo de 2007
Editorial
Estos días se ha presentado en sociedad dos propuestas que ayudarán sin duda a dar un impulso a la economía navarra, el Tercer Plan Tecnológico de Navarra 2008 – 2011 del Gobierno Foral y el Centro para la Competitividad de Institución Futuro.
El primero cuenta con una inversión de doscientos veintinueve millones de euros, un sesenta y dos por ciento superior al anterior Plan, destinados a incentivar la I+D+i entre las empresas navarras. Es una apuesta acertada que sitúa a la Comunidad Foral liderando la innovación a nivel nacional.

El Plan ha tenido en cuenta para su elaboración a los sectores estratégicos que pretende estimular; energías renovables, biotecnología, agroalimentación, nanotecnologías, tecnologías de la información y comunicaciones y maquinaria, equipos y automoción, logística y transporte, construcción bioclimática, ocio, cultura, turismo y salud. Según el informe, además de incrementar la inversión de I+D hasta los niveles comprometidos de la Unión Europea, busca orientar este esfuerzo hacia sectores que por su impacto en el VAB precisen abordar procesos innovadores para incrementar su competitividad y hacia aquellos sectores que se posicionan como de gran interés estratégico. En definitiva, lo que se persigue es un desarrollo sostenible del tejido empresarial, favorecer la conexión entre Universidad-Centros tecnológicos-Empresa-Sociedad, potenciar sectores estratégicos, estimular la cooperación internacional e impulsar la competitividad.

La competitividad regional se va a impulsar mediante la vigilancia tecnológica, propiedad intelectual e industrial, el trabajo en red y la cadena del conocimiento frente cadena de costes. Este aspecto, la competitividad, tan importante para la supervivencia de la empresa, se verá reforzado por el Centro para la Competitividad de Navarra. Una iniciativa del Think Tank Institución Futuro, recientemente presentada como una herramienta que aporte una sistemática y un proceso de reflexión necesario y estructurado sobre la competitividad de Navarra y sus empresas en el medio y largo plazo.

Sin duda estas dos iniciativas, cada una en su justa medida, ayudarán a compensar el efecto deslocalización de nuestro tejido empresarial, impulsando sectores emergentes que serán determinantes en el sostenimiento de nuestra economía en los próximos diez años.

Institución Futuro
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