
Un informe de la Institución Futuro advierte de que las iniciativas parlamentarias se han triplicado en la última década en la Cámara Foral “sin que se pueda apreciar una mayor calidad en la labor parlamentaria”.
El informe, titulado “La productividad del Parlamento de Navarra”, constata que en el 2013 se presentaron un total de 1.513 iniciativas, frente a las 541 de 1999, siendo Geroa Bai e Izquierda Ezquerra los grupos que más iniciativas realizan por parlamentario.
Del total de iniciativas del 2013, 14 fueron proyectos de Ley Foral, 51 Proposiciones de Ley Foral, 461 preguntas orales o escritas, 460 solicitudes de información, 279 comparecencias, 220 mociones y 28 interpelaciones.
Al dar a conocer el resultado del informe, Institución Futuro subraya que lo ha elaborado “con el único objetivo de contribuir a que el Parlamento de Navarra sea uno de los mejores parlamentos de Europa”.
Entre sus conclusiones, dicha institución precisa que el número de iniciativas parlamentarias ha aumentado en los últimos años “de manera exponencial”, lo que “de por sí no garantiza una mejor labor parlamentaria, y está adquiriendo un excesivo protagonismo la función de control al Gobierno”.
Según apunta, leyes importantes como la del presupuesto no se han aprobado y en cambio “se ha dedicado mucho tiempo a temas menores”.
Una vez realizado el estudio, Institución Futuro propone limitar las peticiones de comparecencia a las “estrictamente” necesarias y opina que la Mesa y Junta de portavoces “debería cribar las peticiones y no permitir repeticiones continuadas de los mismos asuntos con muy pocas variaciones”.
Tras sostener que algunas peticiones de información están “muy repetidas”, aconseja también plantear la posibilidad de que esa información se ponga a disposición del Parlamento de manera sistemática “evitando burocracia y papeleo”.
También aboga por dedicar más tiempo a la función legislativa y sobre todo, a la simplificación y racionalización legislativa y al impulso y propuesta de proyectos para Navarra.
Respecto a las declaraciones institucionales del Parlamento, tras constatar su incremento ha precisado que esta función no está descrita en la LORAFNA, y que “la justificación de muchas de ellas y su utilidad es cuestionable”.
Desde esta convicción, recomienda analizar y racionalizar el instrumento de las declaraciones institucionales y evitar pronunciarse “frívolamente” sobre temáticas que no se conocen en profundidad, en especial en lo referido a cuestiones internacionales.
A su entender, los partidos deberían reflexionar sobre el contenido del trabajo de sus parlamentarios y también habría que formar un grupo de trabajo para determinar los indicadores necesarios para medir la calidad del trabajo parlamentario, y no solo la cantidad, y medirla.