Diario de Navarra, 21 de septiembre de 2007
Entrevista con Luis de Guindos Jurado, ex secretario de Estado de Economía
El ex secretario de Estado de Economía cree que la incertidumbre mundial acentuará la desaceleración que vive la economía española, pero sin catástrofes.

Luis de Guindos Jurado (Madrid, 1960), casado y con dos hijos, economista y presidente del prestigioso banco de inversión Lehman Brothers para España y Portugal desde 2006, participó ayer en Pamplona en una conferencia titulada «Desafíos e incertidumbres en la economía española», organizada por Institución Futuro.

Funcionario de carrera, fue el primero de su promoción en la oposición a técnico comercial y economista del Estado. Ingresó en la Administración en 1984 donde tuvo precisamente a Pedro Solbes, al que sigue elogiando, como primer jefe en la secretaría general técnica del Ministerio de Economía y Hacienda.
Sin embargo, de Guindos, que trabajó en el ámbito privado para AB Asesores (hoy Morgan Stanley) entre 1988 y 1996, fue rescatado para el Ministerio por Rodrigo Rato, del PP, a quien acompañó durante ocho años en su equipo, primero como director general de Política Económica (1996-2000); luego como secretario general de Política Económica y Defensa de la Competencia (2000-2002), finalmente como secretario de Estado de Economía (2002-2004).
-Desde la atalaya de uno de los mayores bancos de inversión ¿cómo se ve la incertidumbre de los mercados financieros?
-Hemos tenido los cuatro años más brillantes de la economía mundial, con crecimientos en torno al 5%. Además ha sido un crecimiento geográficamente equilibrado: EE UU, Japón, la zona Euro y hasta África. Y han subido lo precios de todos los activos en el mundo: las bolsas, los inmuebles, las materias primas, los bonos… Los bancos centrales hace dos años empezaron a subir los tipos por miedo al resurgir de la inflación. Y en agosto, los mercados de crédito se han colapsado. Los intermediarios financieros han dejado de prestarse entre ellos a largo plazo, a corto, en el interbancario. Eso no había pasado nunca.
-¿Por qué ha sido? Por que, por falta de liquidez, no es.
-Por desconfianza. Hay liquidez, pero no fluye. Hemos tenido una especie de tsunami de liquidez en el mundo. Hemos vivido una alegría en la concesión del crédito, en el hipotecario, en los fondos de capital riesgo, en opas, etc. Y con mucha liquidez y tipos muy bajos, se reduce la tasa de ahorro, la deuda se hace especialmente atractiva y se inflan las valoraciones de empresas y de inmuebles, además de que el ahorrador busca perfiles de riesgo que no son el suyo. Ahora, la pregunta es ¿cuánto va a durar esta desconfianza?
-Y ¿cuál es la respuesta?
-Hay dos escenarios. Uno central, que sería una salida gradual, con una ampliación de los diferenciales de crédito. Por ejemplo, si antes prestabas al Euribor más 0,5, ahora lo harás al Euribor más 2 o 2,5. Y sobre todo, se tendrá más cuidado de a quién se le presta. Pero puede haber un escenario negativo, que esta situación se enquiste y los bancos sigan sin confiar. En ese escenario malo, las familias y las empresas se encontrarían con una disponibilidad de crédito muy reducida. Si el primer escenario resta sólo décimas de crecimiento a la economía mundial, de producirse este segundo, restaría puntos.
-Y ¿cómo está posicionada la economía española para afrontar esto? Porque aquí los mecanismos de aseguramiento del crédito son mejores.
-La economía española lleva 12 años creciendo de forma brillante, al 3,5% de media, con bastante generación de empleo, con superávit, y en una situación de inflación relativamente moderada. Es una situación positiva, pero justo antes del verano ya había síntomas de desaceleración suaves, pero claros, en datos de consumo, de empleo, en la construcción y los ingresos tributarios, fundamentalmente el IVA.
-¿Y en ese escenario cómo incide la incertidumbre actual?
-La economía española es excesivamente dependiente del crédito. El crédito ha estado detrás del auge del consumo (el 55% se financia) y de la construcción. Una mayor restricción del crédito en los mercados de capitales impactará negativamente sobre la desaceleración que ya tenía la economía española. Crecerá el año que viene entre el 2,5% y 3%, cuando antes estábamos pintando un crecimiento entre el 3% y 3,5%. El escenario negativo nos puede impactar más, pero no quiero ser catastrofista.
-¿Se traducirá en desempleo?
-No creo que incida. Puede haber cierta bolsa en la construcción, pero no en servicios ni la industria. La creación de empleo se desacelera, del 2,5% a un entorno del 1,25%, pero en términos globales absorberá el incremento de la población activa y el paro quedaría en torno al 8%

Un centenar de personas asistieron ayer a la conferencia que organiza Institución Futuro

A la conferencia de De Guindos, que organiza el think tank independiente Institución Futuro, y con la colaboración de la empresa editora de Diario de Navarra, asistieron un centenar de personas, entre políticos, empresarios y directivos de empresas. El acto tuvo lugar ayer tarde en el salón de actos de la sede de la Confederación de Empresarios.
Entre ellas destacaron algunos nuevos consejeros del Ejecutivo navarro, como el vicepresidente y titular de Economía, Álvaro Miranda; la consejera de Asuntos Sociales, Maribel García Malo, y la de Salud, María Kutz, que compartió fila con dos ex-consejeros, José Ignacio Palacios y Jesús Laguna. Entre los asistentes, estuvieron también el parlamentario de UPN, Jesús Pajares, y el socialista Juan José Lizarbe.
De Guindos fue presentado ayer por el director de Institución Futuro, Julio Pomés, quien destacó la «visión liberal» del ponente y su defensa de la sociedad civil frente a la intervención del Estado. Por su parte, Álvaro Bañón, presidente del consejo de administración de La Información S.A., sociedad editora de Diario de Navarra, desgranó los principales hitos del currículum de De Guindos, quien, durante los ocho años en que estuvo en el Ministerio capitaneado por Rodrigo Rato, «estuvo presente en todos los episodios del llamado milagro económico español», señaló.