
Ha pasado gran parte de su vida profesional en puestos de alta dirección y como consejero en grandes empresas. Miguel Iraburu Elizondo (Pamplona, 1949) ha sido, entre otros cargos, presidente ejecutivo de Alstom España, consejero delegado de ITT Automotive España, director general de Auna, ha sido miembro del consejo asesor de Telecinco, del consejo asesor de Pricewaterhouse, asesor de auditoría en Caja Navarra…
En la actualidad, además de sentarse en los consejos de diferentes empresas (CLH, Erns&Young, Aertec, Sogecam….) ha decidido también invertir en alguna de ellas y pasar a ser empresario. Su nueva ocupación, que la compagina con la presencia en grandes compañías, la califica de muy estimulante, porque “te juegas tus propios ahorros y gestionas compañías que no tienen el mismo músculo financiero que las grandes”. “La gran ventaja es que notas en el día adía el fruto de tus aciertos y/o de tus errores y eso es muy gratificante”, comenta. Es también miembro de la junta directiva del Círculo de Empresarios. En su curriculum ‘navarro’ se añade la presidencia de Azkoyen (2004- 2010) en una etapa complicada. “La cogimos en una situación crítica, hundida, en trance de desaparición. Nos comprometimos (Miguel Canalejo y yo) a estar dos años, estuvimos siete. Cumplimos muy de largo nuestro compromiso”, recuerda. Iraburu ha estado en Pamplona recientemente, invitado por el ‘think tank’ Institución Futuro, para hablar de “Las pymes, clave para recuperar el crecimiento y el empleo”.
¿Tiene algún amigo en paro? Sí, amigos y familiares.
¿Qué le recomienda, que emprenda, que se forme, que se vaya a Laponia…? Depende de cada caso. En los trabajadores con formación y experiencia el paro es más bajo. Con las empresas actuales veo muy difícil que se puede absorber el total de parados. Necesitamos no menos demedio millón de emprendedores, de empresas que se creen y tengan éxito para ir absorbiendo a ese número de parados. En algunos casos, a las personas que tengan más formación les recomiendo que emprendan su propio negocio.
¿En qué?
En múltiples sectores, como el financiero, sin ninguna duda, en fondos de capital riesgo. Hay muchas compañías medianas que son buenas y que tienen dificultada de financiación y pueden gestionar esa búsqueda; a otros les recomiendo la consultoría, en esta época está creciendo y están fichando a gente. A los jóvenes les recomiendo que salgan fuera, para adquirir experiencia enormemente valiosa en todas en todas las épocas, no sólo en la crisis.
Sobre las subvenciones
¿De acuerdo con retirar la prestación a un parado que rechaza un empleo?
Sí.
¿Incluso en Laponia?
Creo que ese tipo de afirmaciones nos lleva lejos de la realidad. El desempleo se está tomando como una renta a dos años y en eso no estoy de acuerdo. Un parado, y le digo que los tengo cerca, tiene que ser un hombre tremendamente activo en la búsqueda de empleo, porque está cobrando del dinero de todos. Y siempre dentro de unas condiciones sensatas tienes que aceptar un trabajo y si no te tienes que quedar sin prestación de desempleo. Laponia no entra dentro de la sensatez. Pero Zaragoza, estando en Pamplona, por supuesto, es sensato.
¿Sigue vigente el actual sistema de autonomías?
El número, sí. Pero no el funcionamiento. Hay 8.000 ayuntamientos en España, es una barbaridad, hay que hacer una reducción drástica. Tenemos aeropuertos sin aviones, subvenciones que hay que revisar…
¿Cuáles?
Desde el Círculo siempre hemos dicho que estamos en contra de las subvenciones porque pueden generar clientelismo. El Círculo vive de su cuotas y cuando no le llega, como así ha ocurrido, se cambia a un local de la mitad de metros. Por eso tenemos una opinión independiente. No digo que otros no lo tengan.
¿Hay que eliminar la financiación de sindicatos, organizaciones empresariales?
Eliminar paulatinamente. No digo dejarlo a cero. Tenemos que vivir de nuestras cuotas los partidos políticos, las asociaciones empresariales, las cámaras de comercio y los sindicatos.