Los europeos tenemos que aprender más idiomas. No lo decimos nosotros (aunque compartamos esta afirmación), sino el Comisario europeo responsable de promover el multilingualismo, Leonard Orban. La recomendación la dio el pasado 26 de septiembre, fecha que, aunque para muchos no signifique nada, conmemora el día europeo de las lenguas. El 56 por ciento de los europeos cree que pueden tener una conversación fluida en al menos una lengua extranjera, lo que deja un 44 por ciento de ciudadanos que no habla ningún idioma además de su lengua materna. El inglés es la lengua más popular, empleada como segundo idioma por el 38 por ciento de los europeos. Le siguen el francés y el alemán, cada uno de ellos con un 14 por ciento de hablantes. El Comisario europeo cree que conocer una lengua extranjera no es suficiente: “Nuestro objetivo es dar a la Unión Europea, en un periodo de tiempo razonable, una nueva generación de ciudadanos multilingües. Ésta puede ser la prueba definitiva de que nuestro eslogan ‘juntos en la diversidad’ no es una utopia”.

Para conseguirlo, Orban considera que el aprendizaje de lenguas extranjeras ha de ser atractivo, ha de empezar a una edad temprana y debe continuar durante toda la vida. De ahí que las licenciaturas bilingües que ciertas universidades europeas ofertan, los cursos de idiomas para adultos y la implicación de muchas empresas en el asunto sean iniciativas aplaudidas por la UE. El tiempo dirá si el objetivo de la Unión en lo referente a idiomas es utópico o si, por el contrario, es realista el crear una generación de ciudadanos instruida en lenguas, al menos en ciertos países europeos. Por el momento, si usted tiene algo que decir al respecto, el Comisario europeo está abierto a sugerencias en el foro de su página web, donde plantea la siguiente pregunta: ¿Por qué es importante aprender idiomas?

Entradilla:
Los europeos tenemos que aprender más idiomas. No lo decimos nosotros (aunque compartamos esta afirmación), sino el Comisario europeo responsable de promover el multilingualismo, Leonard Orban. La recomendación la dio el pasado 26 de septiembre, fecha que, aunque para muchos no signifique nada, conmemora el día europeo de las lenguas.