Juan Goyen destacó que Navarra ya ha pasado por los dos primeros estadios de la competitividad, el de los bajos costes y el de la calidad, pero que ahora debe saltar al estadio de la innovación si quiere seguir compitiendo en la economía de mercado.
Abogó por una nueva cultura de relaciones laborales e indicó que el modelo de organización del tejido industrial navarro está desfasado porque “buena parte de los sistemas de organización de la producción y del trabajo se basan en una fuerte jerarquía y una elevada división y especialización del trabajo, en vez de existir una gran inversión en formación”. Pidió un nuevo talante “de confianza y compromiso”.