Diario de Navarra, 27 de octubre de 2007
Cristina Berechet, investigadora de Institución Futuro
Hace unas semanas se celebró en la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) un seminario sobre formación en las empresas navarras. En él, Javier Ferrer, vicepresidente de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, apuntó que las empresas no utilizan todos los fondos disponibles para la formación de los empleados. Desde 2004, las compañías españolas se pueden beneficiar de una bonificación en las cuotas de la Seguridad Social para formar a sus trabajadores.
No obstante en 2006, de un crédito de 385 millones de euros, las empresas nacionales utilizaron únicamente 229,7 millones, con lo que se ha desaprovechado el 39% de dichas ayudas.En Navarra el crédito ascendió a 7,2 millones de euros, de los que sólo se emplearon 4 millones. De ese dinero se han beneficiado unas 1.210 empresas y 19.621 trabajadores, lo que equivale a un gasto en formación de 203 por trabajador, cuando se podría haber gastado hasta 366 . Por lo tanto, en Navarra se ha desaprovechado el 44% de las ayudas del gobierno a la formación.
Estas bonificaciones se pueden utilizar para acciones formativas en las empresas y también para Permisos Individuales de Formación (PIF). De este modo, los trabajadores tienen a su disposición hasta 200 horas laborales para asistir a clase y estudiar, mientras que la empresa recibe una bonificación equivalente al salario del trabajador y a las cotizaciones sociales devengadas a la Seguridad Social durante un periodo de hasta 200 horas.

En la Comunidad foral, las empresas de menos de 50 trabajadores forman a sus trabajadores un poco menos que la media nacional: el 2,2% de las empresas de menos de 5 trabajadores, el 8% de las de menos de 10 trabajadores y el 17% de las entre 10 y 49 trabajadores, es decir, casi siempre un punto por debajo de la media nacional. No obstante, cuanto mayor es la empresa, más crece el porcentaje de compañías que forman a sus trabajadores. En este caso sí se supera la media nacional: el 91% de las empresas navarras de más de 250 trabajadores forman a sus empleados, mientras que en el ámbito nacional este porcentaje baja al 78%.

Para las pymes, las bonificaciones pueden llegar a representar entre el 60% y el 100% de la cuota a la seguridad social pagada en concepto de formación en el año anterior, mientras que para las empresas de más de 250 trabajadores este porcentaje baja al 50%. Aun así, son las empresas de menor tamaño las que menos forman a sus trabajadores y las que con menor frecuencia utilizan las subvenciones ofrecidas. Parece haber dos razones que justifican la poca formación que se da a los empleados de pequeñas y medianas empresas: los trámites burocráticos y los posibles problemas de organización de la producción generados por el periodo formativo. Por eso, sería aconsejable crear organizaciones empresariales o empresas de formación que sean capaces de agrupar a las pymes para que se puedan beneficiar más fácil de la formación continua y de las ayudas y subvenciones ofrecidas.

Como resultado, en Navarra, el 15% de la población ocupada ha realizado formación continua en el 2006, por encima de la media nacional del 13,2%. No obstante, comparado con la Unión Europea, Navarra está aún alejada de los países más avanzados como Finlandia, Suecia o Reino Unido, donde más del 20% de la población entre 25 y 64 años participa en formación continua, o Dinamarca, donde este porcentaje supera el 27%.

El que existan todas estas facilidades y, sin embargo, no se empleen todos los fondos disponibles, deja claro que algo falla. Que haya dinero para la formación y no se emplee parece indicar que los trabajadores y las empresas todavía no están concienciados de la necesidad y los beneficios de la formación continua.