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Proponer “pagar más” como única alternativa tampoco es la solución al problema de la falta de personal en determinados puestos y sectores

Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos”. Esta frase, atribuida históricamente a Arnaldo Amalric durante el sitio de la ciudad francesa de Béziers dentro de la Cruzada Albigense, se suele utilizar como solución errónea cuando no se quiere buscar la verdadera raíz de un problema y, por ende, buscar la solución realmente positiva para el mismo. Hoy podríamos sustituir esta frase por la de “subid los salarios y no habrá dificultades de contratación” como solución al grave problema al que muchas empresas españolas se enfrentan para cubrir sus vacantes de empleo.

Al igual que la propuesta de Arnaldo de pasar a cuchillo a toda la población de Beziers no sirvió para acabar con la doctrina Albigense, proponer “pagar más” como única alternativa tampoco es la solución al problema de la falta de personal en determinados puestos y sectores. Esta idea, utilizada a menudo en los debates, no analiza la raíz del problema ni ofrece por supuesto la solución. Que muchas empresas españolas tienen actualmente dificultades para encontrar empleados es algo evidente. El informe elaborado por Randstad y la CEOE sobre Tendencias de Recursos Humanos en el año 2023 arrojó un dato preocupante: el 72% de las compañías tiene muchas dificultades para encontrar trabajadores que se ajusten a sus necesidades específicas. La escasez de profesionales y la posibilidad de que el sector de actividad no resulte atractivo para los profesionales son dos factores que les dificultan mucho la selección y contratación.

Si vamos al detalle, transporte y almacenamiento e industria lideran los sectores a nivel nacional en los que las empresas tienen mayores dificultades para encontrar trabajadores. Otros sectores como la construcción y la hostelería también forman parte de este ranking. En nuestra querida Comunidad foral, el sector de la industria tiene el desgraciado honor de ser el sector con mayores dificultades, pero no el único. El informe sobre la falta de trabajadores del año 2023 elaborado por la Confederación Empresarial Navarra (CEN) en colaboración con las 14 principales asociaciones de empresas de Navarra, sacaba a relucir que los sectores del metal, sociosanitario, construcción, transporte, hostelería, agroalimentario y agricultura, entre otros, tienen dificultades para ocupar determinados puestos de trabajo.

¿Somos conscientes de que el principal motivo por el que existe esta dificultad es porque hay puestos de trabajo que las personas ya no quieren desempeñar? Insisto, la mayoría de las veces no es una cuestión de salario. ¿Quién quiere hacer transporte de mercancías y pasar muchos días fuera de su casa? ¿Quién quiere estar sirviendo comidas los fines de semana o poniendo copas hasta altas horas de la noche? ¿Quién quiere estar asfaltando carreteras o recogiendo fruta? ¿Es atractivo estar en una cadena industrial? Las nuevas generaciones que progresivamente se van incorporando al mercando laboral, desde luego, no quieren.

Por normal general, una persona de 22 años prefiere trabajar en una oficina siete horas y cuarto (mejor que ocho), dormir todos los días en casa y disponer de tiempo libre para ocio y amigos, que estar montado en un camión, doblando el espinazo o cargando sacos de arena. Esa persona, desde que ha tenido uso de razón, ha venido recibiendo el mensaje de que el trabajo tiene que ser cada vez más cómodo, más cercano a su casa, menos horas, con mayor conciliación y, a ser posible, con 2 o 3 días de teletrabajo. Ahora, además, reciben el mensaje de que las semanas de 5 días de trabajo se tienen que acabar y que tienen que ser de 4. Mezcla todos estos ingredientes e intenta ahora marinarlos con un trabajo en el sector del transporte, de la construcción, del campo o la industria. Misión imposible.

Hay otra cuestión que no ayuda en nada a intentar solucionar esta problemática. En algún momento, como sociedad, deberemos tener un debate muy serio de cómo las políticas actuales de desempleo y ayudas desincentivan el acceso al mercado laboral. Recientemente participé con otros profesionales en el Grupo de Personas de la Mesa de Industria, donde se analizó que las excesivas ayudas a personas desempleadas son un freno directo para que estas personas quieran incorporarse al mercado laboral. Por supuesto que hay personas desempleadas con circunstancias especiales y concretas que deben tener prestaciones para ellas y sus familias, como sociedad avanzada así tiene que ser. Pero por parte de las administraciones públicas debe fomentarse un mayor control sobre los motivos de rechazo de las ofertas de empleo

La inmigración de perfiles cualificados va a ser uno de los pilares fundamentales de la solución. La actual normativa de extranjería es bastante restrictiva en este sentido y dificulta o directamente impide la posibilidad de contratar una persona extranjera. La reforma que ahora mismo se está abordando desde el Ministerio de Migraciones puede ser una muy buena oportunidad para facilitar que las empresas puedan buscar en otros países los perfiles que aquí no pueden conseguir. Esta medida, junto con otras (recualificación del talento, incentivos fiscales o la formación dual) pueden conformar una solución plausible a este gran problema.

Pablo Ruiz Muneta. Abogado especialista en Derecho de Extranjería, socio de IQL y miembro de Institución Futuro.

Institución Futuro
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