
España tiene un grave problema de abandono y fracaso escolar. Por ello, la evaluación continua es esencial para detectar a los alumnos con alto riesgo de fracaso escolar. Gracias a ella se podrá intervenir tempranamente desde la escuela para tratar de evitar, mediante la acción conjunta de familias y escuelas, que la contingencia efectivamente suceda, lo que fortalecerá a la postre la igualdad de oportunidades educativas.