
Aforo completo ayer tarde en el salón de conferencias de la Confederación de Empresarios de Navarra en Pamplona para escuchar al director del Servicio de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina.
Responsable desde 1992 de este reputado centro de investigación, doctor en Económicas por la Complutense y economista del citado servicio desde principios de los ochenta, Malo de Molina intervino ayer en la decimotercera "y última" conferencia del ciclo "Respuestas ante la crisis" que organiza en Institución Futuro. El director de este foro de debate sobre economía, José Javier Olloqui, subrayó que, conscientes de que "el estado de ánimo influye en la economía", han decidido poner fin a este ciclo de conferencias sobre la crisis "para introducir el optimismo" en sus actividades futuras.
La economía, a prueba
Malo de Molina hizo gala de un "optimismo moderado" respecto a la solución de la crisis. Señaló que el 2010, cuarto año de crisis, ha "puesto a prueba" la "robustez" de la economía española, cuya pertenencia al sistema del euro hace que "por primera vez no se pueda recurrir al mecanismo tradicional de ajuste, el más sencillo y suave, que es la devaluación" de la moneda. Y la puso a prueba en cinco aspectos: la flexibilidad en la formación de salarios, costes y precios para recuperar competitividad exterior; la corrección de los excesos del mercado inmobiliario; la agilidad del mercado laboral para derivar los excedentes "hacia actividades rentables alternativas"; la sostenibilidad de la situación fiscal y la fortaleza del sistema financiero. Los resultados "no fueron satisfactorios" y las "fragilidades" emergidas en estos cinco ámbitos se convirtieron en un "factor de vulnerabilidad" de España cuando explotó en 2010 la crisis de la deuda soberana. Esto complica más todavía el ya de por sí "difícil" ajuste de la economía, ya que ésta había basado su crecimiento previo en un fuerte endeudamiento exterior.
Reformas necesarias
¿Por qué tenemos que hacer lo que nos dicen los mercados? Para Malo de Molina, ésta "es una mala forma" de plantear el problema. "No echemos la culpa a los mercados. Tienen sus excesos. Pero hagamos las cosas bien para no estar bajo sospecha de los mercados". Afirmó que cualquier perturbación sobre la deuda de otros países del euro "nos afecta a todos" y no existe "un umbral crítico" a partir del cual se puede considerar a salvo más allá del fruto que den el ajuste fiscal y las reformas estructurales en marcha. Por eso, consideró "imprescindible mostrar una voluntad decidida de recuperar los desequilibrios" para mantener la confianza de los mercados. "Estamos en manos del resultado de las reformas. Aunque al principio parezcan costosas y comporten sacrificios, si se llevan adelante con ambición y decisión podremos sortear esta coyuntura", dijo. En este sentido, consideró que la política económica "está correctamente orientada" pero "los objetivos son ambiciosos" y su implementación "debe ser puntual y rigurosa" porque "tenemos un margen de tiempo limitado".
Crecimiento limitado
Aseguró que el ajuste de la economía española (reducción del déficit público, del endeudamiento exterior, restructuración des sistema financiero y el mercado laboral) "va a determinar a corto plazo un ritmo de crecimiento reducido" en España, pero "si se hace bien, al final dará sus frutos" en forma de crecimiento, bienestar y confianza de los mercados.
El empleo, la clave
Recordó que el "intenso ajuste del empleo" es el "rasgo más negativo" de la crisis en España y condiciona el restos de variables, ya que es fundamental para recuperar la confianza empresarial, para ajustar las finanzas públicas, para solucionar el problema de las pensiones y para el sistema financiero, ya que el paro es uno de lo factores determinantes de la morosidad. Recordó que "mientras en Alemania la crisis ha pasado prácticamente sin perder empleo", en España "la contracción del empleo ha sido mayor que la de la actividad", llegando a caer más del 10%. "Hemos desplazado el ajuste de la economía a expulsar a los trabajadores de las empresas y de los puestos de trabajo".